El paso marcado por Wall Street provocó esta semana nuevos desplomes en las bolsas asiáticas, donde los gigantes exportadores sufren fuertes pérdidas y desciende el volumen de capital extranjero.
Los retrocesos de las principales plazas bursátiles de Asia, una región eminentemente exportadora, fueron en paralelo con serias caídas de sus mayores activos, como Toyota, que perdió esta semana un 14%, o el Hang Seng Bank, que se dejó un 17%.
De todos los parqués asiáticos, Tokio se llevó la palma en cuanto a la tendencia negativa debido a un descenso semanal de casi el siete por ciento, mientras Hong Kong perdía un 5,35%, Singapur un 4,74% y Seúl un 3,83%.
Y eso que durante toda la semana no operaron las bolsas de Shanghai ni de Yakarta, por festivos nacionales.
El índice Morgan Stanley Asia Pacífico, que mide la temperatura bursátil de la región, perdió un 8% de lunes a viernes, su peor resultado en trece meses, desde que en agosto de 2007 estalló la crisis hipotecaria en Estados Unidos.
Un informe del Centro Coreano de Finanzas Internacionales señala que entre junio y septiembre un equivalente a 35.000 millones de dólares de capital extranjero se ha marchado de los mercados asiáticos, sobre todo de Seúl.
Las ventas de inversores extranjeros en los mercados surcoreanos supusieron en esos meses 14.680 millones de dólares.