"Es muy difícil que México obtenga el grado de inversión este año porque antes debe lograr pasar a la calificación BB+", expresó Boris Segura, director de análisis de deuda soberana de México de la calificadora Standard and Poor"s. Desde septiembre de 1999, en la escala de la agencia, México ostenta una BB con perspectiva positiva (se considera grado de inversión a partir de BBB-, nota que sigue a BB+, una calificación todavía especulativa). "La definición oficial de perspectiva positiva es que la calificación puede mejorar en un lapso de hasta 36 meses", explicó Segura.
Y de darse esta mejora en el caso de México, aún quedaría un escalón para llegar al grado de inversión. En este sentido, Víctor Herrera, director general de Standard and Poor"s en México, destacó que el principal problema que el país debe resolver antes de obtener el grado de inversión de su institución tiene que ver con el saneamiento y la solidez del sistema bancario. "Difícilmente podemos dar a un país el grado de inversión sin tener un sistema bancario sano o en franca recuperación", abundó. Pero a mediano plazo, México podría lograr esta calificación, dijo. Y, ¿cuánto es el mediano plazo? "Dependerá de las circunstancias y los avances del país, no de la calificadora", recordó Herrera. Por su parte, Segura abordó este aspecto diciendo que antes de hacer ningún movimiento, Standard and Poor"s esperará "ciertas señales que indiquen que se empieza a reactivar el crédito doméstico, que se solidifica el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), que se logra la venta de Bancrecer y Serfín, que se hace un trabajo importante en cuanto a la disponibilidad de activos, que la capitalización del sistema aumenta y que entran bancos extranjeros". Ante todo, hay que tener presente que para alcanzar el grado de inversión, México tiene que llegar al BB+, insistió Herrera. "Y para ello hace falta que mejore el sistema bancario porque es difícil.