El economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el argentino Guillermo Calvo, descartó ayer que el próximo gobierno de Brasil y el actual de Perú incurran en "vorágines" de gastos públicos, como ocurrió con los líderes populistas de los ochenta.
Para Calvo, el presidente electo de Brasil, el izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, y el jefe de Estado peruano, Alejandro Toledo, respetan el equilibrio fiscal.
En su opinión, en una entrevista publicada este jueves por el diario El Observador, un ejemplo de ello fue la designación por Lula de Henrique Meirelles, dirigente mundial del BankBoston, como presidente del Banco Central del Uruguay.
Para Calvo la designación de Meirelles fue una buena noticia "porque se trata de una persona que está insertada totalmente en el mercado financiero". "Si usted pone a alguien que nadie conoce y tiene que esperar que se presente para decir quién es, corre una serie de riesgos muy serios", argumentó el economista jefe del BID.
En referencia a la crisis brasileña, su elevado riesgo país y la caída de la cotización de su deuda, Calvo comentó: "creo que Brasil se contagió de (la quiebra de la empresa estadounidense) Enron, esto se nota con claridad meridiana".