La tasa de trabajo infantil en Costa Rica disminuyó a 8,7% este año, mientras que el año pasado alcanzaba un 10,95, informó ayer la Unicef en un comunicado de prensa.
Los datos fueron presentados en el marco del encuentro internacional "Programas de transferencias monetarias condicionadas y su impacto en la prevención y eliminación del trabajo infantil desde un enfoque de derechos", que se celebra en la capital josefina.
Según diversos estudios consultados , las transferencias económicas condicionadas para que las familias mantengan a sus hijos en el sistema educativo ayudan a reducir la cantidad de niños y jóvenes que acuden cada año al mercado laboral.
En Costa Rica, por ejemplo, desde el año pasado se puso en práctica el programa "Avancemos", que otorga ayudas de aproximadamente 100 dólares a las familias pobres, con la condición de que mantengan a sus hijos adolescentes en el colegio.
La representante regional de Unicef Marcela Massnatta comentó ayer que uno de los objetivos de estos programas de transferencias es "desarrollar y expandir el camino hacia el efectivo cumplimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia".
"Es importante que los proyectos reconozcan la importancia de las acciones dirigidas para abordar el tema de los derechos de los niños y adolescentes, reconociéndolos como portadores de derechos y no solo receptores pasivos de beneficios y asistencia", agregó.