Las autoridades rusas concedieron un respiro a la petrolera Yukos, amenazada de quiebra, al descongelar sus cuentas bancarias para que pueda saldar las deudas fiscales correspondientes al año 2000.
La decisión del Servicio Federal de Impuestos permitirá a la petrolera pagar en los próximos días los 3,413 millones de dólares que el Estado le exige en concepto de evasión de impuestos por este ejercicio fiscal.
Yukos tiene en sus cuentas unos 350 millones de dólares, montante suficiente para pagar su deuda de 2000 tras haber devuelto ya 3,200 millones de dólares.
"A pesar de que la Fiscalía ha unificado las demandas por evasión de impuestos, a finales de esta semana habremos saldado nuestras cuentas pendientes de 2000", señalaron fuentes de la compañía, citados por la agencia Interfax.
Las autoridades rusas embargaron los activos de las 24 filiales de Yukos tras concluir en una auditoría que debía 99,000 millones de rublos (3,413 millones de dólares) por evasión de impuestos e impago de derechos de extracción de 2000.
Ahora, en cambio, el Servicio Federal de Impuestos considera que la congelación de activos no afecta a la devolución de impuestos.