Hace unos días el director de la Caja del Seguro Social, Juan Jované denunció la petición hecha por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que consiste en que Panamá elimine sus leyes especiales que otorgan aumentos salariales a empleados públicos.
El comunicado de este informe ha hecho surgir reacciones en diferentes sectores del país al considerar que a nadie le interesa con el pueblo panameño.
Rolando Gordón Canto, vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá en conversación con el Panamá América expresó sus consideraciones y recomendaciones ante esta problemática.
R. El planteamiento que hace el FMI a Panamá se viene dando desde finales de los años 80. Sin embargo ningún gobierno se ha atrevido a eliminar las leyes especiales porque hacerlo significaría un alto costo político.
R. De todos los planteamientos que ha hecho el FMI, los dos últimos que se refieren a la rebaja de planilla de funcionarios y la eliminación de las leyes especiales son los más sensitivos porque traerían controversias políticas.
R. Los funcionarios públicos mejor organizados (maestros, enfermeras, médicos, bomberos, Contraloría, Caja de Seguro Social) solicitaron durante el periodo militar una ley especial que los acuerpara y en esa ley se reconocía los aumentos salariales automáticos.
Ante la inexistencia de una ley general de cómo aumentar los salarios, cada grupo ha intentando conseguir una ley que le beneficie a cada uno en particular.
Para darte un ejemplo en el caso de la Universidad de Panamá cada dos años los profesores tienen derecho al aumento del 5% de su salario, explicó.
R. En el campo de la educación fue modificada una, pero las leyes especiales que se plantean eliminar son aquellas referentes a los aumentos automáticos que tienen los funcionarios públicos.
R. Yo considero que con el tiempo estas leyes especiales se tendrán que eliminar, ya que estas crean fuero y privilegios y esa no es su función.
Se le otorga privilegio a un sector de los empleados públicos, más no a todos. Hay sectores como los ministerios del gobierno central que carecen del mecanismo de cómo aumentar los salarios.
Razón por lo que sus aumentos muchas veces son por política.
R. Tratar de crear en el país una ley general para todos, una ley de aumento salarial que sea discutida en la Asamblea y aprobada por los sectores.
Sería una ley para todos los funcionarios públicos con las características de que los aumentos no estén ligados a como están hoy días, es decir depende del tiempo que el funcionario tiene en la institución.
Esto no es correcto, deben estar ligado a la capacitación y productividad del empleado público.
Con esta ley, el empleado que no rinda y que falte a sus labores no tendría su aumento salarial automático.
R. Una vez se cree la nueva ley que sea justa para todos los 83 mil 262 empleados públicos de Panamá, se deberá derogar la que está vigente que no ofrece incentivos para el empleado que se esfuerza por su superación laboral.