El desempeño económico de América Latina en el 2003 dependerá más de la implementación de políticas de libre mercado que del flujo de capitales extranjeros, estimó ayer John Lipsky, economista Jefe de la banca de inversión del banco J.P. Morgan Chase.
"El primer ejemplo es Venezuela, donde los objetivos sociales y la falta de disciplina han llevado a una crisis política y de confianza que mantienen a la economía en recesión", afirmó el analista en una conferencia realizada en el Consejo de las Américas de Nueva York.
Lipsky añadió que "la conversión de (el presidente de Brasil, Luis Inácio) "Lula" da Silva, hacia las políticas de libre mercado ha aliviado las presiones financieras", y calificó como "positivo que se haya comprometido a mantener políticas económicas disciplinadas".
"Esto último, en particular, es visto por el mercado como algo que disminuye el riesgo de una moratoria de la deuda o un retorno a una política fiscal insostenible", precisó.
Sin embargo, el experto calificó como un "riesgo" la nueva ola de gobiernos latinoamericanos que "están más orientados a los problemas sociales y menos comprometidos con las reformas de mercado necesarias para impulsar la competitividad y el crecimiento económico sostenido".
Lipsky estimó que América Latina se contrajo un 0.9 por ciento el presente año y que saldrá de la recesión en el 2003. "Las proyecciones revisadas apuntan a una recuperación económica moderada.