De acuerdo con un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), América Latina y el Caribe en el primer semestre del presente año muestran una situación económica más crítica que la del año pasado.
Esta baja se presenta debido a las medidas de ajuste adoptadas por los países para enfrentar los efectos de la crisis financiera internacional y de otros factores, como los vinculados a fenómenos naturales y a los bajos precios de los productos primarios, la mayor parte de las economías de la región están en recesión, aunque persista el descenso de la inflación.
Señala el informe de la OIT que la inflación anualizada en la región fue del 8% en el primer semestre del presente año, la que es inferior tanto al 9.1% alcanzado en el mismo período del año pasado, como al 8.8% registrado en promedio durante 1998, lo que indica que el crecimiento de la actividad económica fue negativo en la mayor parte de los países considerados, lo que configura un cuadro de recesión económica generalizado en el área.
Por otro lado se produjo una caída en el Producto Interno Bruto (PIB) regional en -1%, donde Panamá, Perú y México lograron mantener el crecimiento del mismo.
Sobre la tasa de desempleo se dio un aumento en América Latina en un 9.1%; no obstante ésta se redujo en México y Panamá.
En la actualidad, 1.8 millones de personas que viven en las áreas urbanas de América Latina y el Caribe están sin trabajo, lo que indica que hay 4.5 millones de desempleados más que los observados hace 18 meses atrás.
En tanto, el empleo industrial de la región se contrajo en 5.8% y el de la construcción cayó en 8%, lo que significa una pérdida de puestos de trabajo que se estiman en 1.5 millones de trabajadores en la industria y 800 mil en la construcción.
Señala la OIT que el empleo en el sector moderno se redujo en 2.5% durante el primer semestre del presente año, lo que indica que la totalidad del empleo generado lo fue en actividades informales cuya ocupación aumentó en 3.8%.
El estudio de la Organización Internacional del Trabajo, en materia de crecimiento del PIB, el empleo y la productividad en las actividades no agropecuarias en el primer semestre, señala que Panamá ocupa un sexto lugar entre los países con una Población Económica Activa (PEA).
De acuerdo con el informe Panamá cuenta con un 5.5% en su PEA, mientras que Argentina ocupa el primer lugar con 2.2%, le sigue Brasil con el 2%, Chile 1.8%, Colombia con el 2.2%, México en el quinto lugar con el 2.3%.
Sobre las personas ocupadas durante 1998-1999, en Argentina hay un 0.3%, Brasil con el 2.5%, Chile-2.3%, Colombia con el -3.2%, México 2.9%, Panamá refleja un 7.2% y Perú 1.5%.
De igual manera se evaluó la tasa de desempleo según el sexo en América Latina; se señala que en 1997 el 6.5% de los hombres estaba desempleado, mientras que el 8.6% de las mujeres se encontraba en la misma situación.
En tanto para 1998 el 7.2% de los hombres de la región está desempleado y se reflejó que el 9.2% también. En el primer semestre de este año se mantenía el aumento en el desempleo por sexo reflejándose que el 8.2% de los hombres está desempleado y el 10.2% de las mujeres se encuentra sin trabajo.
En Argentina el desempleo en los hombres se encuentra en 14.5% y en las mujeres es de un 17%, mientras que en Brasil en los hombres se refleja un desempleo del 7.4% y en las mujeres en 8.5%, en el caso de Panamá la estadística se encuentra en un 11.1% para los hombres y 18.4% para las mujeres.
Las proyecciones que existen para la tasa de desempleo en Panamá se prevé que culminará en un 13.5% y se espera que en el 2000 llegue al 13%, mientras que en Argentina se estableció que el desempleo este año estará en un 15.9% y al llegar al próximo año la tasa deberá estar por el 15.6%, mientras que Brasil para este año podría culminar con una tasa de desempleo del 8% y para el 2000 se espera que alcance el 6.5%.
En tanto Chile refleja que su tasa de desempleo culminará en 10.3% y para el próximo año podría ser del 8.1%; en Colombia la tasa de desempleo se calcula en 19.5%, para México 2.9% y Uruguay en 13.1%.
Se indica igualmente que la política económica de los países de América Latina y el Caribe durante esta década se volvió más restrictiva con los objetivos de recuperar la confianza de los inversionistas en los programas de estabilización y evitar la salida de capital.
Los resultados indican que las políticas de ajuste adoptadas han sido exitosas en lograr que continúe el descenso de la inflación y han tenido efectos recesivos sobre la actividad económica en la mayoría de los países.
El desempleo sube a pesar de la retirada del mercado laboral de un significativo número de personas. El empleo total se contrajo y su calidad continúa deteriorándose.
Los salarios de la industria caen en términos reales y los mínimos aumentan levemente, como resultado de que la mayoría de los países continuó aplicando políticas activas de salario mínimo durante el ajuste.
La recesión en la que se encuentra la actividad económica de la mayor parte de los países latinoamericanos ha provocado un aumento del desempleo abierto urbano de la región en su conjunto desde 8.2% en l998 al 9.1% en el mismo período de 1999.
Se estableció que la inflación anualizada de los países de América Latina durante el primer semestre del presente año ha sido del 8.4%, por otro lado el crecimiento disminuyó progresivamente en el 98 con un 4.7% en el primer trimestre, 3.3% en el segundo semestre y de 1.85 en el tercer trimestre.
DETERIORO DEL EMPLEO PUEDE SER TEMPORAL
Las previsiones existentes para el próximo año indican que el deterioro en el empleo es temporal y que de ser acertadas las proyecciones la recuperación económica permitirá reducir el desempleo al 8%, así lo señala Víctor Tokman, director regional de la OIT para las Américas.
Tokman indicó que la recesión económica en los países latinoamericanos y del Caribe afectó a los sectores que venían contribuyendo significativamente a la creación de empleos, particularmente en la construcción, que se vio seriamente afectada por el alza en las tasas de interés, y la industria manufacturera, que debió enfrentar cambios bruscos en las relaciones de competitividad con los países asiáticos.
El director regional de la OIT para las Américas señaló además que los países de la región deben hacer más selectiva la política de reactivación y focalizar instrumentos específicos dirigidos tanto al sector de la construcción como al manufacturero.
El representante para Latinoamérica expresó que existe una carencia de instrumentos para apoyar a los grupos más afectados por la expansión del desempleo. Esto destaca la importancia de aplicar programas dirigidos a las regiones más afectadas con la pobreza y el desempleo.
Indicó además que debe darse la protección a los desempleados, ya que en la mayoría de los países no existen los mecanismos adecuados para asegurar al menos un ingreso mínimo durante el período de cesantía, poniendo en evidencia la falta de protección a los trabajadores en el momento donde hay mayores necesidades.