El presidente chileno, Ricardo Lagos, afirmó que los problemas en el sistema financiero por el millonario robo de depósitos bancarios a una entidad estatal, son "turbulencias" temporales que no afectarán la imagen del país en los mercados internacionales.
"Estas son turbulencias que pueden pasar rápidamente", sostuvo Lagos, un día después de que su Gobierno alcanzó un acuerdo con la banca privada para desbloquear los depósitos robados a la Corporación de Fomento (Corfo), por un valor que sobrepasa los 100 millones de dólares.
"Estamos hablando del país que está mejor calificado entre los países emergentes y que tiene el riesgo país más bajo de América Latina", dijo Lagos, al descartar una eventual pérdida de confianza de los inversionistas.
Al estallar el escándalo el sábado pasado, la Corfo advirtió que no asumiría las pérdidas y obtuvo una orden judicial para bloquear los documentos e impedir que fueran liquidados por la empresa de inversiones Inverlink, a la que fueron traspasados después del robo.
Pero la Asociación de Bancos y otras instituciones del sistema financiero objetaron esa postura y señalaron que la colocación de los papeles de la Corfo en el mercado fue legítima y la entidad estatal tendría que responder en las fechas de vencimiento.
Mediante el acuerdo que el Ministerio de Hacienda logró el miércoles con los bancos, la Corfo aceptó esa responsabilidad en forma provisoria, mientras los tribunales de justicia entregan un pronunciamiento final.
El ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, reconoció este jueves que la corporación estatal, al asumir la pérdida, deberá reducir en 3% su presupuesto de este año, encaminado a fomentar el desarrollo de las empresas medianas y pequeñas, entre otros programas. "Habrá una reducción del presupuesto en el corto plazo, porque estos valores lo que hacían era ganar intereses con los que la Corfo financiaba algunos programas", explicó el ministro.
El presidente de la empresa de inversiones, Eduardo Monasterio, fue detenido el lunes junto a otros ejecutivos y un funcionario de la Corfo que traspasó los papeles bancarios. Admitió que con el robo buscaba "salvar a Inverlink" y a sus empresas relacionadas, entre las que figuran una administradora de fondos de pensiones y una institución de salud previsional.
"Estos títulos tienen que ser obviamente recuperados por Corfo", dijo el presidente Lagos, al tiempo que advirtió que "en consecuencia hay que accionar contra Inverlink y contra aquellos que probablemente fueron los primeros en comprar esos títulos".