Analista asociado enter -ie/especial para calle 50 /tercera entrega
El segundo problema es el de la necesidad de despliegue de redes como factor de desarrollo económico.
Esto es, el papel que pueden cumplir las redes, ya demostrado, como elemento de atracción de inversión empresaria, creación de fuentes de trabajo, etc.
En este contexto, la inversión precede a la demanda de la misma manera que lo puede hacer la construcción de carreteras, puertos o aeropuertos.
El tercer problema es el de la construcción de redes como factor que contribuye al mejoramiento del medio ambiente.
En efecto, mediante la adopción del tele-trabajo, las redes ayudan a la reducción del consumo energético y mejoramiento de condiciones de vida.
Es en general el Estado quien asume el papel de planificador para permitir que este efecto de derrame se realice.
En torno a estas tres cuestiones el Estado debe presentarse como alternativa que permita resolver estos problemas, mediante inversión pública en zonas donde no existe la demanda suficiente para justificar competencia entre dos operadores, inversión pública que se denomina ‘proactiva para el desarrollo económico’, y un planeamiento de inversión que permita mejorar el medio ambiente.
¿Cómo puede participar el Estado para resolver estos problemas? Los mecanismos son numerosos y van desde los incentivos fiscales para estimular la adopción de las TIC, los subsidios en zonas rurales y sectores sociales desfavorecidos y la coordinación de obra civil, al uso del Estado como usuario para apalancar el desarrollo de infraestructura.
Se puede observar que en ciertos casos el Estado interviene directamente como contribuyente financiero a la inversión requerida para la construcción de redes de nueva generación.
Por ejemplo, en el caso de Suecia, el gobierno habrá completado un plan de inversión de 1.300 millones de Euros para la universalización de banda ancha.
En Australia, el gobierno planea invertir 4.700 millones de dólares australianos en la construcción de la red nacional de banda ancha que está en proceso de ser licitada.
En el caso de Singapur, el gobierno acordó una inversión de 750 millones de dólares para la construcción de la red de nueva generación a desplegar por el consorcio liderado por Singtel. En aquellos países donde el gobierno central no invierte en infraestructura de este tipo, las municipalidades y los gobiernos provinciales asumen estas responsabilidades porque están convencidos de la importancia que tienen en la promoción del desarrollo económico. Continuará.