otras novedades
- Un grupo de investigadores y empresas niponas trabajan en el desarrollo de un sistema para automóviles que sea capaz de avisar al conductor antes de tiempo si va a sufrir un fallo cardiaco, y evitar así accidentes, informó la agencia Kyodo.
- El proyecto contempla instalar en el volante electrodos que permitan realizar un seguimiento electrocardiográfico del conductor y sensores que detecten las ondas del pulso creado en sus vasos sanguíneos cuando la sangre es bombeada desde el corazón.
- Para mayor precisión, el asiento contaría también con electrodos para poder realizar el electrocardiograma incluso aunque el conductor solo utilice una mano para manejar.
Toyota juega en casa durante el próximo Salón del Automóvil de Tokio, que se celebrará la próxima semana, y acudirá con varios prototipos que desvelan su particular visión de cómo sería la movilidad del futuro para unos conductores que no están dispuestos a renunciar al placer de manejar un vehículo.
La palma se la lleva FV2, segunda evolución de lo que la marca considera un Fun Vehicle (vehículo divertido) después del FV1 que ya mostrase también en Tokio hace ahora dos años.
Su carrocería (de tres metros de larga y que apenas mide un metro en posición plegada) parece una mezcla entre un auto, una moto y el famoso patinete Segway que tanto se utiliza para paseos turísticos. Tiene cuatro ruedas, con una curiosa disposición (una delantera, dos centrales y una trasera) y solo una plaza, pero todavía más sorprendente es que el piloto no dispone ni de volante ni de manillar.
Y entonces, ¿cómo se conduce?
Se maneja casi con el pensamiento, pues son los estímulos procedentes del cuerpo del piloto (adelante, atrás, a la derecha o a la izquierda) los que el FV2 es capaz de reconocer y los que guían la marcha. Aunque esa conexión hombre-máquina va mucho más allá, gracias a la tecnología Toyota Heart Project.
Con ella equipada, y como si de la comunicación entre un jinete y su caballo se tratara, el FV2 emplea un sistema de reconocimiento de voz y de imagen para determinar el humor del conductor, con el fin de sugerirle destinos a partir de un historial de recorridos, habilitar sistemas de asistencia e incluso variar el color de la carrocería en función de su estado anímico. Además, gracias a un sistema de transporte que se conecta con otros vehículos y con la infraestructura de tráfico de la zona, el FV2 también suministra (a través de la proyección de realidad aumentada sobre el parabrisas delantero) información de seguridad, incluidos avisos sobre vehículos en ángulos muertos y en intersecciones.