Las preocupaciones sobre las elecciones de Brasil golpearon nuevamente el viernes la deuda emergente mientras los inversores contemplaban la dirección que tomaría ese país si el candidato de centro izquierda que encabeza las encuestas llegara a la presidencia.
El rendimiento de la porción de Brasil en el índice de J.P. Morgan Emerging Market Bond Index Plus (EMBI+) se reducía en un 0.85 por ciento, en la tarde del viernes, adicional a una pérdida acumulada de 8 por ciento generada desde que las preocupaciones sobre los comicios comenzaron a impactar al mercado a mediados de abril.
A Wall Street lo preocupa la idea de una victoria del candidato del Partido de los Trabajadores, Luiz Inacio Lula da Silva, quien es visto con malos ojos por sus promesas de campañas anteriores de renegociar la deuda brasileña.
Lula se ha distanciado de su más dogmáticas políticas socialistas en la campaña de este año, prometiendo mantener a la inflación bajo control y adoptar políticas económicas estables. Pero varios analistas advierten que sus palabras no están generando mucho entusiasmo en Wall Street.
Los inversores “lo que esta pasando es que están pensando que son promesas al aire para tratar de ganar la presidencia. no hay credibilidad, la gente no cree en el mensaje de Lula”, dijo Gerhard Herrera, estratega de deuda emergente de IDEAGlobal.
Lula mantiene una amplia ventaja en las encuestas frente al candidato favorito de los mercados, Jose Serra, del partido del presidente Fernando Henrique Cardoso.
Serra es visto como el candidato con mayores opciones de mantener la política de austeridad económica de Cardoso, que apunta a mantener baja la inflación y a brindar estabilidad al tipo de cambio.
Y rumores de que el ex gobernador de Río de Janeiro Anthony Garotinho podría superar a Serra en las próximas encuestas presidenciales estaban acentuando las preocupaciones de los inversores el viernes, dijeron varios expertos.
Los temores a una victoria de Lula llevaron a una serie de bancos de inversión a bajar sus recomendaciones sobre la deuda de Brasil. ABN-Amro, Morgan Stanley y Merrill Lynch han recomendado a sus clientes que recorten sus posiciones en deuda brasileña.
La caída de los bonos brasileños, los cuales abarcan una cuarta parte del más amplio EMBI+, arrastró consigo al resto del índice en 0,06 por ciento.
Los diferenciales se ampliaron en 4 puntos base a 647 sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Las historias de empleados provinciales con varios cargos y altos salarios y los sobornos pagados a funcionarios por empresarios a cambios de favores son moneda corriente en la tercera economía de Latinoamérica.