
La relación deuda pública / producto interno bruto (PIB) ha logrado una sustancial disminución en los últimos diez años desde un 71.2% en 2001 para cerrar 2012 en un 39.6% del PIB.
Panamá cerró 2012 con una deuda pública de 14 mil 265 millones de dólares, lo que representa un incremento del 11% con relación a 2011, esto muestra una mejor diversificación en las fuentes de financiamiento y la reducción en el peso de la deuda externa ($10 mil 782 millones), la cual representa el 75.5% del total de la deuda contractual del sector público, según cifras de la Contraloría General de la República.
Haciendo un examen de los informes presentados, se observa que en 2012 la deuda externa presentó una disminución de 128 millones de dólares.
Sin embargo, la deuda interna sufrió cambios totalmente contrarios. En 2012, el saldo cerró en 3 mil 482 millones 800 mil dólares, lo que representa un 24.5% del endeudamiento público total.
En 2009, el endeudamiento interno se había reducido a 822 millones 179 mil dólares para posteriormente, en los años siguientes, comenzar a incrementarse de manera constante, lo que sugiere que el país ha visto más interés en financiarse en el mercado local.
Las principales fuentes de financiamiento interno durante el año pasado fueron el sector privado, con un total de $2 mil 932 millones, obtenidos gracias a bonos del tesoro, letras del tesoro, notas del tesoro y financiamiento privado.
Por otro lado, el financiamiento interno proveniente del sector público sumó $550.1 millones, derivados únicamente de los bancos oficiales.
Reacciones
Este buen manejo de la deuda pública fue bien evaluada por agencias de calificación crediticia como Standard and Poor’s y Moody’s, que mejoraron la calificación de riesgo de Panamá.
“La creación de un Fondo Soberano, así como la implementación de las reformas fiscales de 2010 y 2011, proveerán al Gobierno con recursos para financiar el ambicioso plan de inversión pública sin erosionar la flexibilidad fiscal del país ni incrementar el peso de la deuda”, comentó Standard and Poor’s.
Mientras, Fitch Ratings reafirmó su calificación con comentarios como: “El crecimiento económico promedio en los últimos cinco años de 8.9% le permite a Panamá superar el desempeño económico del resto de países de la categoría BBB de 2.9%”.
El economista Rolando Gordón considera que Panamá está desarrollando un mercado interno de deuda que antes no tenía y que significa que el país no tiene que depender tanto del extranjero para conseguir los préstamos, lo que es positivo, ya que “no vamos a tener una deuda que solo dependa de los mercados internacionales, sino que el país pueda conseguir con bancos nacionales parte de los recursos que necesita”.
Gordón considera que la deuda interna está a niveles aceptables y se pude seguir desarrollando el mercado interno.
El economista Jorge Castillo coincide en que es positivo el desarrollo del mercado interno, sin embargo, tiene también sus consecuencias negativas.
“El Gobierno tiene más control sobre la deuda interna que en la externa, en la medida que son emisiones de bonos en las que las autoridades ponen las condiciones y son más ventajosas, a tasas de interés más bajo, mejores condiciones de pago y redundan en un efecto interno, asumiendo que esa venta de bonos genera ingresos a la economía nacional”, agregó Castillo.
“Desde el punto de vista financiero significan un respaldo al Gobierno, ya que la inversión privada compra esos bonos porque tiene confianza en que recuperará la inversión”, sostuvo.
Castillo señaló que todas las expectativas electorales que hay se subordinan a una estabilidad financiera, es decir, que para el inversor, el hecho de que lo que pueda pasar en las elecciones de 2014 no va a afectar la recuperación de su inversión, lo que es un buen indicador de que la economía panameña y el Gobierno mantienen credibilidad.