Mejoras
- El estudio refiere que en el primer semestre de este año los cinco países centroamericanos han incrementado su recaudación tributaria y, con excepción de Nicaragua y Honduras, el resto no superará la carga tributaria de 2013. “La política fiscal de Centroamérica está urgida de discusiones y acuerdos que fijen una hoja de ruta de mediano plazo para avanzar en cuatro elementos: la mejora de los ingresos y el fortalecimiento de las administraciones tributarias; una mayor calidad y efectividad del gasto público; transparencia y rendición de cuentas, sobre los ingresos y los gastos públicos y otros.
Guatemala, El Salvador y Costa Rica aumentaron su deuda pública durante el primer semestre de 2014, contrario a la reducción que tuvieron Honduras y Nicaragua, mientras que de Panamá no hay datos completos, según un informe divulgado ayer por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).
En el caso de Panamá, el estudio afirma que lo que sí se conoce es que al 30 de junio, debido al sostenimiento de su política de fuertes inversiones públicas han empujado el crecimiento del PIB a niveles muy considerables, se tiene un déficit fiscal acumulado del orden de 3.7% y un ligero crecimiento de la deuda pública”.
“Si la trayectoria se mantiene, Panamá podría fácilmente superar un nivel de déficit fiscal del 6% en 2014 y aún cuando el PIB continúe con el dinamismo mostrado, de incremento de la deuda total, que podría ocasionar en el futuro ciertas presiones por la disponibilidad de recursos para pagar el servicio de la misma”, indica el informe.
Se explica que el saldo de la deuda pública panameña representó en 2013 el 35.9% del PIB y en el primer semestre de este año el 34.7%.
El documento refleja que la deuda del Gobierno de Guatemala aumentó 7% respecto al cierre de 2013 y alcanzó los 14,303 millones de dólares en los primeros seis meses de este año. Mientras, la deuda de El Salvador aumentó en 0.1%, respecto a diciembre último y llegó a 10,715 millones de dólares en junio.
Según el estudio, en Costa Rica la deuda aumentó entre enero y junio pasado en 5.3% respecto al cierre de 2013.
El Icefi califica de “preocupante” esta situación, aunque aclara que continúa estando por debajo de los límites establecidos para ese tipo de economías