Las incongruencias e imprecisiones del proyecto de ley que debe regular las referencias de crédito en Panamá llevaron ayer a la comisión legislativa de Comercio a devolverlo a una subcomisión que se encargará de lograr un consenso entre los agentes económicos, instituciones crediticias y asociaciones de consumidores.
Tras este procedimiento los legisladores estiman que la próxima semana este proyecto debe ser aprobado en primer debate. De acuerdo con Temístocles Rosas, viceministro de Comercio Interior, es importante regular la actividad, pero a través de un sistema justo y ecuánime que facilite los negocios del crédito en Panamá y que no limite la opción de los consumidores de acceder a un crédito.
Explicó que el documento fue devuelto a la subcomisión porque "no llenaba las expectativas de todos los sectores que debían estar involucrados en este tema". En ese sentido, consideró saludable que éste fuera regresado para discutirlo más a fondo porque tal como está, definitivamente iba a afectar al sector comercial, la oferta de crédito y no se garantizaría en ningún momento la defensa del consumidor.
Por su parte Lizbeth de Ramsey, gerente general de la Asociación Panameña de Crédito (APC) dijo que los sectores involucrados tienen que ponerse de acuerdo en materia del mecanismo utilizado para el bloqueo de la información, la prescripción de la información en el sistema, y la claúsula de nulidad, entre otros aspectos. Además de los aspectos mencionados, aún queda por resolver el tema de la competencia entre la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor ( CLICAC) y el MICI, entidades que deben llegar a un acuerdo.
Según el comisionado de la CLICAC, René Luciani, el tema implicaría la función de recibir las quejas de los consumidores, investigar y sancionar según corresponda tanto a los agentes económicos que aportan información, como a las administradoras de sistemas de referencia de crédito en la medida que hayan cometido faltas contra sus clientes.