HIJA DE cubanos y nacida en territorio panameño el 22 de agosto de 1963, Gisela Álvarez de Porras inició desde el pasado miércoles 7 de septiembre, su primer cargo dentro del engranaje gubernamental, es la nueva directora General de Ingresos.
"En mi vida pensé o soñé que iba a trabajar en una entidad pública", dice Álvarez, confesando que para ella es un cambio drástico.
Y sí que lo es, si se toma en cuenta que su experiencia se limita al ámbito privado. Desde hace 20 años forma parte de la firma Patton, Moreno & Asvat, en la que desde 1998 gerencia la fiduciaria Asseis Trust & Corporate Services Inc. con la cual ha hecho revisiones, análisis y reingeniería de muchas empresas nacionales y extranjeras.
Ahora esa reingeniería tendrá que aplicarla en la DGI, en la cual hay procesos, que según nos indicó, llevan retrasados tres años e incluso hay trámites que demoran meses.
El 2005 ha sido un año de cambios en materia fiscal, que han sumado una enorme tarea a la DGI. Ahora hay que entender los nuevos lineamientos, aplicarlos y hacérselos saber a los contribuyentes.
Es por ello, que ya inició un programa de instructivos para los contribuyentes. "Mi objetivo es que las cosas sean sencillas para todo el mundo", dijo.
El próximo 15 de septiembre, que se vence el pago del ITBMS, se instalarán computadoras en las calles para que la gente aprenda a usar el sistema.
El pasado viernes la recién nombrada vice ministra de Finanzas, Orcila de Constable confirmó a Álvarez que el programa de modernización arrancaría nuevamente.
Resulta que dicho programa, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), se suspendió en junio de 2003.
No fue hasta hace sólo una semana que se dio una reunión con el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias, (CIAT) para darles un reporte de cómo estaba el proyecto en el momento en que se suspendió y aspectos en los que el sistema no está funcionando óptimamente.
Para Álvarez es una buena noticia el que la DGI tenga el sistema de administración tributaria más moderno de la región, pero "falta ponernos las pilas para sacarle provecho", sentenció.
Es un trabajo contra reloj, si se toma en cuenta que ya la DGI debería ser una entidad moderna. No obstante, el siguiente paso a seguir es la descentralización.
Álvarez de Porras visualiza que los contribuyentes puedan hacer efectivo sus pagos desde cualquier banco, algo que mejoraría el proceso de recaudación, sobre todo en el interior del país. No obstante, para ello deberá llegar a conversaciones con las entidades bancarias, para saber cómo hacer para entrenar a su personal.
Lo que se busca, es una DGI "paper less", en donde los papeles no se muevan de un lugar a otro, evitando la corrupción y que se archiven documentos en gavetas, dijo la funcionaria.
La Ley 6 vino a trastocar el principio de territorialidad, un asunto que los abogados han debatido enérgicamente.
Álvarez como abogada con experiencia en ese campo, comparte ese mismo sentimiento y lo entiende. Pero también entiende la posición de las autoridades que vieron en esa sugerencia una manera de contrarrestar los abusos.
En lo personal cree que hay que ser mejor fiscalizador. Y aunque sostiene no estar de acuerdo con lo que la ley diga, está allí y "yo no puedo hacer nada".
Mañana martes la nueva directora General de Ingresos entregará al ministro de Economía y Finanzas, Ricaurte Vásquez, el borrador del decreto reglamentario de la Ley de Equidad Fiscal (Ley 6), referente al Impuesto sobre la Renta (es decir, el Cálculo Alternativo al Impuestos sobre la Renta, CAIR) y temas generales del Código Fiscal.
La entrevistada dijo que ya cuenta con el consenso de los empresarios y que el documento está logrando los cometidos que siempre requirió y le insistió al MEF cuando ella representaba al Consejo Nacional de la Empresa Privada, (CONEP) en las mesas de reglamentación.
Destacó que el decreto aclara muchos temas y define conceptos. No obstante, destacó que falta por definir un tema sobre la consolidación de las empresas, tema que ella misma planteó y que éste sólo bastaría con ser incluido en el documento.
DGI debe optimizarse
Los servidores de la DGI deben entender que los contribuyentes nos son el enemigo ni gente que los viene a molestar, son clientes.