La gobernadores estatales de oposición de México reabrieron su diálogo con el Ejecutivo sobre el presupuesto de 2003 y expresaron su disposición a analizar algunas de las propuestas que les hizo Hacienda para recaudar más ingresos.
Además, los mandatarios, agrupados en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), anunciaron que el 11 de noviembre se reunirán con miembros del Senado para intentar elevar los recursos asignados a los estados para el año próximo.
"No se trata de presentar un presupuesto alternativo, sino de analizar el proyecto del presupuesto y dialogar con el Poder Legislativo", dijo el gobernador de Chihuahua, Patricio Martínez.
"No se trata de que nosotros hagamos un presupuesto", agregó.
Por su parte, el gobernador de Zacatecas, Ricardo Monreal, añadió que acudirán al Congreso para que se establezcan "mecanismos que eviten que a los estados y municipios les recorten participaciones".
Aunque el Ejecutivo no ha presentado aún ante el Congreso el proyecto de ley sobre presupuesto para el próximo año (la fecha límite es el 15 de noviembre), la discusión ya se inició.
A mediados de mes, el secretario de Hacienda, Francisco Gil, se reunió con los diputados de la comisión de Presupuesto para explicarles en grandes líneas que el gasto fiscal de 2003 será austero y alcanzará una cifra similar a la de este año, de entre 120,000 y 140,000 dólares.
Los gobernadores de oposición vieron con recelo este anuncio, que interpretaron como un aviso de ajuste a sus asignaciones, por lo que se pusieron en pie de guerra para exigir que se les devolvieran los recortes hechos este año y se les mantuviera el nivel de participaciones para el próximo.
Hace una semana, los 23 mandatarios estatales de la Conago dejaron plantados al presidente Vicente Fox en una reunión convocada precisamente para analizar el presupuesto.
Sin embargo, en un encuentro en Chihuahua (norte), que se extendió durante más de siete horas, los gobernadores suavizaron su postura y expresaron su disposición a retomar un diálogo constructivo con Fox.
"Se impuso el diálogo con el presidente, como Dios manda", afirmó el gobernador de Puebla, Melquíades Morales.
Sin embargo, los gobernadores insistieron en la necesidad de un nuevo federalismo fiscal con mayor transparencia en el manejo de las asignaciones de los estados.