Los progresos realizados para una mayor integración entre los países centroamericanos y el diálogo con la Unión Europea (UE) “generan una actitud en favor no sólo de credibilidad, sino de confianza” en la región, declaró ayer el salvadoreño Oscar Santamaría, secretario general del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
Santamaría, que intervino en la negociación del acuerdo alcanzado entre la UE y Centroamérica de diálogo político y cooperación, valoró “el hecho de que ahora hablemos con Europa en un diálogo para poder trabajar en una relación comercial distinta”.
Los progresos experimentados hasta ahora en el SICA han sido la reciente incorporación de Belice, lo que “le dio una fortaleza” al sistema, que ahora cuenta con siete países -Guatemala, Honduras, Belice, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica y Panamá- además de la probable “incorporación de la República Dominicana en el corto plazo como socio”.
Ya existen “una serie de instrumentos que se han adoptado” para acelerar la integración económica: la unión aduanera debe estar terminada en diciembre de 2003, hemos liberado el comercio de las trabas que tenía”, se ha firmado un “tratado de comercio de servicios e inversiones y un mecanismo para la solución de las controversias comerciales y se han dado pasos muy firmes sobre el tema de aduanas”, con su desaparición en algunos países, enumeró Santamaría.
En el terreno de la seguridad, “estamos trabajando mucho en un tratado de seguridad democrática a nivel regional donde se están manejando todas las medidas que hay que adoptar en contra de algunos fenómenos como el terrorismo, el crimen organizado” o “el tráfico internacional”.
Refinería Panamá S.A. y sus trabajadores llegaron a un entendimiento, que concluirá con la firma de un acuerdo entre el Estado y la empresa que espera convertirse en un centro de acopio. Mientras esto ocurre, los agentes que participan en el mercado de hidrocarburos exigen reglas claras en lo que será la nueva cadena de comercialización de derivados de petróleo en Panamá, para que las empresas que forman parte de las zonas libres de petróleo, las distribuidoras e importadoras de gasolina, puedan competir y ser rentables.
Y es que en 1999, el diario “The Mirror” denunció que el programa de Vanessa Feltz, difundido por la Cadena BBC, le pagó a una bailarina para que dijera que era una mujer maltratada por su esposo, cuando ni siquiera estaba casada. Igualmente, denunciaban que en otro programa se le pagó a dos amigas para que se hicieran pasar por hermanas peleadas durante años.
En tanto, su programa rival “Trisha”, transmitido por el circuito regional de TV, Independent Television, recibió denuncias por casos similares.
No obstante, más cerca de nosotros, en México, Rocío Sánchez Azuara y su programa “Cosas de la vida” fueron señalados también. Al igual que todos los acusados por esta práctica, Azuara dijo públicamente que desconocía el suceso, porque era su equipo de producción quien contrataba a los panelistas.
Pero, los “talk shows” no son los únicos acusados de utilizar actores. En Londres, fue muy sonado un caso en que la productora de un reportaje referente al tráfico de drogas fue demandada por utilizar actores y recrear escenas que presentó como reales.
En tanto, el Canal 4 de la misma ciudad, admitió que en dos de sus documentales se utilizaron los mismos recursos.
Según Nuria Piera, quien lleva muchos años dedicada al periodismo de investigación, decir que los productores son quienes tienen la única responsabilidad de indagar la veracidad del testimonio de los invitados, no es lo indicado.
“Como periodista debe tenerse la malicia de indagar a fondo qué tan veraz es la información que se suministra”, dijo Piera y agregó: “No sé hasta qué punto fue responsable Cristina Saralegui en la compra de testimonios falsos, sin embargo, su deber era investigar y verificar la certeza de lo expuesto”.
Ante el resultado de su investigación respecto a “El Show de Cristina, que generó protestas contra el programa, Piera advirtió: “Mi intención era que cesaran de dañar la imagen no sólo de los dominicanos, sino de todos aquellos que a cambio de dinero eran utilizados negativamente”, recalcó.
Y es que Piera condenó que en uno de los programas una niña dijo frente al público que tenía novio. “Cuando esta niña llegó a su escuela era rechazada por las madres de sus compañeras, quienes le advertían a sus hijas que evitaran a la menor. Esto le causó un trauma a la pequeña”, indicó.
Pero, Piera también señaló que algunos programas del mismo tipo que “El Show de Cristina” no sólo compran al público, sino que son peores todavía en su exposición.
Cabe destacar que anteriormente estos programas, que utilizan títulos como “Tu hermano es hijo de tu marido”, han sido criticados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y por la Iglesia Católica, quienes se han pronunciado para que desaparezcan los “talk shows”.