El presidente del directorio del diario boliviano Página Siete, Raúl Garáfulic Lehm, tachó de absurda la denuncia del Gobierno de que accionistas del medio están vinculados a las empresas "offshore" (extraterritoriales) reveladas en los papeles de Panamá.
Garáfulic expresó su posición en una carta enviada al vicepresidente del país, Álvaro García Linera, que horas antes denunció que accionistas del medio tienen relación con algunas de esas empresas y que serán investigadas por la Asamblea Legislativa bajo el supuesto de que fueron creadas para evadir impuestos.
"Afirmar que Página Siete tiene vinculaciones con los papeles de Panamá, por unas supuestas compañías panameñas que pertenecen a terceras personas, es tan absurdo como decir que usted estuvo vinculado a las dictaduras militares porque su padre era militar. Simplemente no son hechos relacionados", sostuvo Garáfulic.
El presidente del directorio de Página Siete sostuvo que Eduardo Olivo, cuyo nombre sí aparece vinculado a una de las empresas, le vendió sus acciones en el matutino el 3 de agosto de 2015.
Garáfulic agregó que ni su cuñado Raúl Quiroga, que también aparece en una compañía descrita en los papeles de Panamá, ni su esposa Sandra Garáfulic son accionistas del diario, ni lo fueron.
Asimismo, aseguró que ambos, Quiroga y su hermana Sandra Garáfulic, residen fuera del país desde hace más de ocho años.
En su comunicado, Raúl Garáfulic también sostiene que el abogado Mauricio Ipiña, cuyo bufete aparece citado en los papeles de Panamá, sí es secretario del directorio de Página Siete, pero el diario no tiene que ver con sus actividades de asesor de inversores en Panamá.
Garáfulic acusó al vicepresidente "de pretender convertir los papeles de Panamá en un circo para intentar desviar la atención de la opinión pública de los escándalos que aquejan a la alta dirigencia de su partido" y de buscar desprestigiar a Página Siete.