LAS BOLSAS latinoamericanas vivieron esta semana su propio calvario ante el deterioro de las perspectivas de los mercados emergentes por las subidas de los tipos de interés y del rendimiento de los títulos de diez años del Tesoro de Estados Unidos.
Las plazas latinoamericanas, que recortaron sus operaciones por la Semana Santa, fueron empujadas ladera abajo por el temor a que la volatilidad internacional provoque una fuga de capitales de los mercados emergentes, que hasta comienzos de mes fueron los principales beneficiarios de la abundante liquidez externa.
"La mayor inclinación de la curva de intereses en EE.UU. lleva a una disminución del apetito por el riesgo", opinó la analista Rachel Fleury, de Tendencias Consultoría, sobre las perspectivas de los papeles emergentes.
Pero más que el alza de un cuarto de punto de los tipos en Estados Unidos, anunciada el pasado martes, las bolsas temblaron por la advertencia de la Reserva Federal sobre los riesgos inflacionarios que entrañan las recientes alzas de los precios internacionales del petróleo, lo que dejó a los mercados con la sensación de que puede haber reajustes más contundentes. La bolsa de Buenos Aires, que sólo operó durante tres sesiones, perdió el 6.57% en su índice Merval, que quemó así los restos de la ganancias acumuladas en el año, donde ahora presenta una leve bajada del 0.81%.
El aterrizaje más suave entre las tres grandes plazas de la región fue el de la bolsa de México, que sólo operó los días martes y miércoles, suficientes para que su índice IPC perdiese el 1.84% en la semana, resultado que le dejó con una leve bajada del 0.50% en el año.
Según los analistas, la recuperación de las bolsas de la región depende de una mejora del panorama externo, concretamente de una bajada consistente del precio del petróleo y de los datos de inflación en EE.UU., que son los que definirán los movimientos de los tipos de interés en ese país y de los capitales internacionales.
En repetidas ocasiones, representantes del grupo se reunieron con el ministro de turismo, Rubén Blades, para conocer el sector inmobiliario local.
Según Blades, el IPAT pretende reforzar los esfuerzos para atraer inversión extranjera, a fin de consolidar a Panamá como el destino internacional preferido para el turismo residencial.
El Grupo Mall tiene más de 25 años en el negocio inmobiliario, en centros comerciales y, más recientemente, en la industria hotelera. Junto a sus operaciones en España, tiene una oficina en Irlanda para atender al Reino Unido y el norte de Europa y en Dinamarca para hacer negocios con los países nórdicos.
El Grupo está conformado por la empresa Hogalia dedicada específicamente a la promoción de viviendas, Hogalia Patrimonial que es la propietaria de inmuebles y centros comerciales y hoteles, Hogalia Internacional que promueve proyectos en el exterior e InmoOptions que comercializa los proyectos inmobiliarios.
Actualmente, España vende unas 100 mil viviendas al año a extranjeros, la mitad procedente del Reino Unido y la otra mitad a europeos del norte, cuyos ingresos anuales son altos y pueden pagar apartamentos en áreas de sol y playa o donde tengan deportes como golf y pesca. El Grupo, que prevé superar los 150 millones de dólares en facturación, inició sus contactos en Panamá a través de la empresa Celuisma.
Días críticos para las bolsas de la región
Los mercados se hundieron, temerosos de una migración de los capitales externos.