FRUSTRACIÓN DEBEN sentir las personas que utilizan diésel como combustible al momento en que se anuncia que bajará el precio de los hidrocarburos, porque la tendencia en los últimos meses ha sido que la anhelada disminución no supera los cinco centésimos, mientras que al registrarse un incremento, por lo general esta siempre es de dos dígitos.
¿Pero, qué ha provocado que el precio del diésel no disminuya al mismo ritmo que el de la gasolina?.
Aunque la pregunta tiene más de una respuesta, fuentes cercanas a la dirección de hidrocarburos del Ministerio de Comercio e Industrias indicaron que la preocupación en Estados Unidos por un invierno más frío ha sido el factor que provocó que en el mes de julio los contratos para entrega en agosto y septiembre de los combustible de calefacción, como el diésel, hayan aumentado más que el de la gasolina.
Los analistas consideran que el poco impacto que ha tenido la temporada de huracanes este año sobre las refinerías del Golfo de México ha provocado que el precio de la gasolina haya bajado a los niveles actuales.
De enero hasta la fecha el galón de diésel en Panamá se ha encarecido 23 centésimos, al pasar de $2.27 a $2.50. Por su parte, y a pesar de que han registrado incrementos más significativos, desde enero a la fecha el galón de gasolina de 95 y 91 octanos ha subido 10 y 13 centésimos, respectivamente.
Por otro lado, la diferencia de costos entre ambos hidrocarburos ha ido desapareciendo, al pasar de 40 centésimos en enero a 30 centésimos en los primeros 15 días de septiembre.
Para las autoridades estos números demuestran que este año la presión ha estado sobre el diésel, en parte por lo sucedido el año pasado en Norteamérica, cuando el invierno fue uno de los más crudos, provocando que las reservas de los combustibles de calefacción no fueran suficientes.
No obstante, esta situación debe variar en las próximas semanas, luego de que EE.UU anunciara que sus reservas de combustible de calefacción llegaron a 144, 6 millones de barriles, unos 7, 9 millones de barriles más que el año pasado.
Para Francisco de Icaza, secretario ejecutivo del Comité de Hidrocarburos de AMCHAM, gremio que aglutina a las petroleras que operan en Panamá, la diferencia actual entre el diésel y las gasolina no debe ser motivo de alarma, porque estos son ciclos que ocurren cada cierto tiempo.
La coyuntura actual, agregó de Icaza, puede deberse a que las refinerías están procesando menos diésel y más gasolina, provocando así que el precio de esta última haya bajado más que el del diésel.
Aclaró que el costo de los procesos de refinamiento por el cual se obtiene el diésel y la gasolina del petróleo poco influye en los precios finales.
Aunque los números registrados en los primeros meses del año reflejaron un aumento en el consumo nacional de algunos hidrocarburos en comparación con igual periodo de 2005, en el último trimestre la realidad ha sido otra.
En los primeros siete meses del año se consumieron 49.1 millones de gasolina, mientras que en el mismo periodo de 2005 el consumo fue de 47.5 millones. Igualmente, en este periodo el consumo de diésel fue de 66.9 millones de galones, unos 88 mil galones menos en comparación con el 2005.
Diésel, una víctima del invierno
El precio del barril de crudo de Texas ha disminuido unos 15 dólares, desde que alcanzó los $74 el pasado julio.