La tendencia de los derivados del combustible apunta al alza de precios el próximo sábado, cuando se dé la variación de los precios tope.
En el caso de la gasolina de 95 octanos se maneja la teoría de que se aumentaría el precio en 10 centésimos, con lo cual se estaría comercializando en 4 dólares con 17 centésimos, según el prematuro pronóstico de la Secretaría de Energía.
El informe destaca que la gasolina de 91 octanos también incrementará su costo en aproximadamente 3 centésimos, por lo que se estaría despachando en las estaciones de combustible de la capital en 3 dólares con 99 centésimos.
Mientras que en el caso del diésel bajo en azufre se estarían añadiendo unos 12 centésimos al precio de venta actual, para dispensarse en 3 dólares con 88 centésimos.
No obstante, habrá que esperar hasta el jueves 16 de junio para que la Secretaría de Energía emita los precios tope oficiales que entrarían a regir a partir de este sábado 18.
También determinarán si se mantendrá el congelamiento de precios en el caso de la gasolina de 91 octanos y el diésel bajo en azufre, que tuvo un costo para el Estado de $4.5 millones en concepto del impuesto de combustible.