Al menos 10 personas murieron y 15 están desaparecidas a causa de los desprendimientos de tierras e inundaciones producidos tras las fuertes lluvias de los últimos días, en el este de Filipinas, informaron fuentes oficiales.
Además, 13,000 personas fueron afectadas por las tormentas y 4,000 pasajeros quedaron atrapados en los puertos al suspenderse los trayectos marítimos y producirse continuos cortes de electricidad.
Varias casas quedaron sepultadas tras el alud de la noche del pasado viernes en el municipio de Magallanes, en la provincia de Sorsogon, donde 15 personas permanecen desaparecidas y se produjeron siete de las víctimas mortales.
Los servicios de emergencia buscan a los desaparecidos.