EL 2005 se perfila como un año difícil en materia económica. A pesar que el 2004 cerró con un crecimiento económico del 6%, la deuda acumulada por el Estado panameño, que supera los 10 mil millones de dólares, demanda del Gobierno una actuación rápida y eficaz para evitar un colapso financiero.
Esto incluye la realización de reformas fiscales, reformar la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social (CSS), y atraer inversión con los acuerdos comerciales.
La dura tarea empezó con el presupuesto del 2005. Se inicia el año con un presupuesto general del Estado condicionado al pago de la deuda, con recortes en materia de salud y también en infraestructura.
Pero tal endeudamiento es consecuencia de que a pesar que en el 2002 se aprobó la reforma tributaria, los gastos superaron a los ingresos. La implementación de la nueva y constante contención del gasto público pretende nivelar los gastos del gobierno central que en el pasado fueron exorbitantes.
A partir de la segunda quincena de este mes la Asamblea Nacional convocará a sesiones extraordinarias para discutir las nuevas reformas fiscales, y así aminorar un poco la brecha de las finanzas públicas.
Son casi 200 millones de dólares al año lo que deja de percibir el fisco a causa de los subsidios otorgados.
Las autoridades estudian la posibilidad de bajar el alcance de las exoneraciones de Impuesto Sobre la Renta (ISR) cedidas a los trabajadores que devengan salarios hasta 800 dólares.
Actualmente el Ministerio de Economía y Finanzas en conjunto con los asesores presidenciales estudian a qué proporción de la población se le estaría concediendo la exoneración del ISR.
Probablemente se trate del renglón de asalariados que devengan entre 350 y 550 dólares. En el tema de la vivienda también se vaticinan cambios. Se habla de reducir los alcances de la tasa de interés preferencial.
Actualmente las viviendas con valor de 25 mil a 62 mil dólares gozan de interés preferencial.
En medio de esto lo importante será lograr consenso entre los diversos sectores que impacientemente esperan la presentación de las propuestas.
Cuando se habla de eliminar privilegios tributarios no todos estarán de acuerdo. Los obreros ya anuncian protestas, y los industriales y empresarios, solicitan al gobierno que antes de cualquier reforma, se preocupe primero por encontrar otras soluciones, como reducir sus gastos. Según los empresarios, no se debe incluir de primera mano el aumento de impuestos, debido a que esto podría paralizar las inversiones.
De acuerdo con el cálculo del MEF en el año 2006 el Estado tendrá que amortizar en concepto deuda pública 1,490 millones de dólares, mientras que para el 2008 el pago alcanzará los 1,516 millones de dólares.
El Gobierno procurará cumplir con la ley de responsabilidad fiscal que establece que el déficit no puede superar el 2% del (PIB).
El Ministerio de Economía y Finanzas descartó la posibilidad de aumentar en las reformas la tasa de 5% del Impuesto a las Transferencias de Bienes Corporales.
Difíciles retos en el 2005
Las reformas que se realicen este año serán decisivas para el desempeño económico del país en los próximos 50 años.