Las diferencias en la dirección del mayor banco de España y uno de los más destacados de América latina parece haber concluido con la dimisión de uno de los copresidentes del Banco de Santander Central Hispano. José María Amusátegui anunció en una reunión del consejo administrativo del banco que decidió adelantar su retiro, que debía haber ocurrido en marzo, lo que permitirá a Emilio Botín ser el único presidente del banco.
Una declaración del banco, llamado hasta ahora BSCH, dijo que la renuncia del ex presidente del Banco Central Hispano "concluyó automáticamente el período de copresidencia" y que Botín, que fue presidente del Banco de Santander, controla ahora plenamente la institución fusionada. En anuncio puso fin a seis meses de disputas entre los dos banqueros que idearon la fusión de 1999 de sus respectivos bancos en momentos en que aumentaron las tensiones en las instituciones financieras españolas con extensas inversiones en Argentina y otros lugares de Iberoamérica.
Con la fusión acordaron mantener los nombres separados de ambas entidades y el reparto de la presidencia hasta marzo del 2002. El plan funcionó en un principio y ambos presidentes mantuvieron desayunos de trabajo diarios con el director ejecutivo Angel Corcóstegui, procedente del Central Hispano, y en asesor de riesgo Matías Rodríguez Inciarte, del Santander.