Economía

Dinero fluye en el agua

Grandes negocios surgen de purificar, desalinizar y proteger su calidad


Hace pocos años, en Guatemala, un par de destacados empresarios de ese país empezaron a tomarse frecuentes y largos fines de semana para navegar en el Usumacinta, ancho y profundo río que sirve de límite con México y riega una extensa, pero poco poblada región guatemalteca.

Ello nada tendría de especial si no supiéramos que ninguno es fanático pescador y que, como la mayoría de sus socios y amigos, solían mantener sus embarcaciones en el sector de Río Dulce, por el Atlántico, o en el Puerto San José, en el Pacífico.

La razón para cambiar sus lineales paseos marítimos por sinuosos recorridos en la principal corriente en el interior del país, es que ambos veían dinero al mirar las caudalosas aguas y conforme descubrían las nacientes u "ojos de agua" de los afluentes del Usumacinta.

 

Como cabezas de grandes empresas industriales guatemaltecas ??" en el sector de bebidas y del azúcar ??" tenían en mente el valor y crecimiento de potenciales y muy lucrativos negocios: disponer de agua limpia para uso industrial, proveer para el consumo humano, y purificar una vez que haya sido utilizada.

Sabían muy bien que el agua es un ingrediente esencial en muchos de los productos que se alinean en los estantes de los supermercados. Un reporte reciente de la entidad financiera JP Morgan indica que cinco gigantes mundiales del mercado de alimentos y bebidas ??"Nestlé, Unilever, Coca Cola, Anheuser-Bush y Danone??"consumen casi 575 mil millones de litros de agua al año, suficiente para satisfacer las necesidades diarias de cada persona en el planeta.

Negocio de negocios.
Por ello es que, por ejemplo, la General Electric ha estado levantando un negocio en el agua aunque eso le signifique restar fuerza a sus otras líneas industriales.

 

Investigadores suyos usan tecnología prestada de G.E. Sistemas Médicos para estudiar el impacto del agua en varias piezas y partes de equipos industriales. Todo va dirigido a que con tecnología similar se pueda disponer de sistemas que permitan diagnosticar desbalances químicos en el agua de fuentes externas ??" naturales o industrializadas??"o la aparición de problemas de corrupción en las tuberías, antes de que causen estragos.

Compañías en el negocio del agua proveen los químicos que la purifican para fabricar los chips de computadoras. INTEL, por ejemplo, requiere agua mucho más pura que la que consumimos los humanos, a la que se le lixivian o separan minerales. (Lixiviar es tratar una sustancia compleja con un disolvente adecuado para separar sus partes solubles de las insolubles.)

Varias empresas venden los aditivos que mantienen las tuberías de las fábricas libres de corrosión cuando el agua baja o sube de temperatura o convierten agua salada en dulce, como si proviniera de corrientes naturales.

 

Chevron Texaco gasta más de $100 millones al año en químicos para tratar parte del agua que utiliza en sus procesos industriales.

Un experto de Sanford, Bernstein y Compañía calcula que solamente el tratamiento industrial del agua constituye un mercado global de $35 mil millones y si se agregara los tratamientos y otros procesos industrializados que los municipios del mundo requieren, el negocio relacionado con el agua podría llegar a los $100 mil millones.

El valor del mercado del agua en Asia se estima en $120 mil millones al año, y la industria del agua está creciendo a un ritmo del 8 por ciento anual, según reportan, respectivamente, GE Water & Process Technologies y Siemens Water Technologies.

 

Más en la agricultura.
- No obstante, el mayor uso humano del agua se produce en la agricultura. Por ello hay científicos y organizaciones en el mundo que se ocupan de hacer más eficiente la cadena alimentaria, a fin de ahorrar agua. La pérdida y el desperdicio del agua suman aproximadamente el 50 %, "desde el campo hasta el tenedor".

Por ejemplo, entre 500 y 400 litros de agua se evaporan en el proceso de producción de 1 kilogramo de trigo, dependiendo del clima. Para producir un kilogramo de carne requiere una cantidad de agua que varía de 5.000 a 20.000 litros, principalmente para alimentar el crecimiento del animal.

La demanda de agua para producir la comida que se necesita para el 2050 se ha estimado entre 10 mil y 13.500 kilómetros cúbicos anuales.

Solamente en Estados Unidos la producción de alimentos requiere 40 billones de litros de agua, lo que consumen 500 millones de personas en sus casas.

Pero todo se mueve en una evidente contradicción. Los crecientes costos de purificación del agua, sea para consumo industrial o humano, se originan precisamente en que todos los cuidados que se ponen al recibirla, se abandonan al desecharla.

Prácticamente todos los procesos de manufacturación necesitan agua en mayor o menor medida, y su demanda industrial es legítima. La clave está en determinar de qué manera el agua empleada por la industria retorna al sistema y cómo se equilibran las necesidades del sector industrial con las de otros sectores.

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) señala que cada día dos millones de toneladas de desechos humanos se lanzan o llegan a los cauces de los ríos o a las fuentes acuíferas. Y que el 70 % de los desechos industriales en los países en desarrollo son botados sin tratamiento alguno y que contaminan las fuentes de agua que se usan cotidianamente.

Gigantescas inversiones.
- El Instituto Internacional de Agua de Estocolmo (SIWI, por sus siglas en inglés) estima que las naciones más ricas del mundo agrupadas en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) deben invertir al menos $200 mil millones por año para sustituir envejecida infraestructura y garantizarse el suministro de agua, reducir la tasa de fugas y proteger la calidad del líquido: suplir agua limpia, potabilizar la usada, dulcificar la salada y eliminar su contaminación con desechos sólidos o líquidos.

Por esto es que muchas instituciones y empresas están reconociendo la necesidad de entender los asuntos del agua para estar en capacidad de mejorar y proteger su existencia y suministro.

Es ya lugar común decir que el agua es el nuevo petróleo y que lo verde es el nuevo oro. Lo mismo sucede con la frase que, metafóricamente, asevera que el mundo de los negocios ama invertir donde el dinero fluye. Pero ambas expresiones son verdaderamente constatadas por la realidad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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