El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Mike Moore, abogó ayer, en la capital de Qatar por nuevas negociaciones para la liberalización comercial global, para hacer frente a la desaceleración económica mundial.
"Los asuntos a los que se enfrentan los ministros esta semana son esencialmente los mismos que afrontamos y que no conseguimos resolver en la reunión de Seattle (EEUU) hace dos años, pero ahora estamos mucho mejor preparados para hacerles frente", dijo Moore en la sesión inaugural de la IV Conferencia Ministerial de la OMC que se inauguró en Doha.
Delegaciones de los 142 países miembros de la OMC asisten a la Conferencia, en la que tendrán que ponerse de acuerdo sobre la oportunidad de iniciar una nueva ronda de negociaciones para la liberalización del comercio mundial. Muchos países del Tercer Mundo, sobre todo de Africa y Asia, aunque también algunos latinoamericanos, como Cuba, creen que no existe consenso suficiente al respecto e insisten en que no pueden adquirir nuevos compromisos cuando aún no se han cumplido los anteriores.
Pero Moore, que se ha destacado por su apoyo incondicional a un nuevo ciclo de negociaciones, lo que le ha valido críticas más o menos abiertas de ciertos países en desarrollo, insistió hoy en que "es mucho lo que queda por hacer en materia de liberalización comercial". El director general advirtió de que, si los ministros presentes aquí no se ponen de acuerdo en la agenda de trabajo que les ha sido sometida, seguirán "estando frustrados, se consolidarán las injusticias y se soslayarán una serie de necesidades importantes".
"Todas y cada una de las reglas (del sistema multilateral de comercio) han sido adoptadas por consenso: esta es la fuente de su legitimidad", señaló. La OMC quiere que la nueva ronda que se acuerde eventualmente en Doha sea la del desarrollo, como lo ha defendido en repetidas ocasiones Moore, para quien el comercio "debe ser un motor para el crecimiento". También Estados Unidos y la Unión Europea (UE) están a favor de lanzar ese nuevo ciclo de negociaciones, aunque ambos tienen problemas para asumir todos los compromisos que se quieren incluir en un futuro temario de negociaciones.
El representante estadounidense de Comercio Exterior, Robert Zoellick, dijo hoy que traería "una nueva era de desarrollo, crecimiento (económico) y oportunidades para todos" y advirtió a los países en desarrollo de que los más afectados por un nuevo fracaso en Doha serían ellos.
Zoellick recordó que el sector agrícola será el de mayor importancia en una futura apertura de mercados y reafirmó el compromiso de su país con la reducción de los subsidios a la exportación (practicados sobre todo por japoneses y europeos) y otras medidas que distorsionan el comercio.