El director general de WorldCom, John Sidgmore, prometió a sus atribulados accionistas que continuará la reducción de gastos del conglomerado de telecomunicaciones pese a que reconoció que les fueron ocultados 3,800 millones de dólares en gastos.
Sidgmore admitió que el error de contabilidad es un retroceso "innegable"" para la segunda empresa de telecomunicaciones del país. Sin embargo, Sidgmore anunció que continuará sus planes para achicar y agilizar la empresa, para lo cual deberá cesar a unos 17,000 empleados a partir de hoy viernes, el 20% de su fuerza laboral.
Agregó que la venta de ciertos bienes y otras medidas para reducir gastos ocurrirán pronto, pero no mencionó la posibilidad de declararse en bancarrota al amparo de los tribunales, lo que muchos analistas consideran inevitable.
Esta ha sido una semana muy difícil para WorldCom, no cabe duda"", reconoció Sidgmore, que reemplazó en abril al despedido fundador de WorldCom, Bernard Ebbers. Continuaremos adoptando el tipo de cambios agresivos necesarios para fortalecer esta compañía"", insistió.
Uno de esos cambios fue el inmediato despido de su director financiero, Scott Sullivan, el brazo derecho de Ebbers y al parecer centro del escándalo de contabilidad. WorldCom informó que 3,800 millones de dólares fueron incluidos en sus balances del 2001 y 2002 por equivocación, como gastos de capital.
Director de WorldCom promete mejorar la empresa
Habla de reducir los gastos de la compañía y reconoció que se ocultó información financiera.