El director ejecutivo de la empresa británica de telecomunicación Vodafone, Chris Gent, anunció ayer que renunciará a su cargo en julio del año que viene. Aunque la "city" londinense reaccionó con sorpresa, altas fuentes de la compañía aseguraron que Gent, autor de la espectacular adquisición de la alemana Mannesmann y la estadounidense Airtouch, no recibió ninguna presión para dimitir.
La renuncia del excéntrico Gent, famoso por sus trajes estruendosos, se esperaba para más adelante. Permanecerá en Vodafone como consultor hasta 2003 para asegurar el éxito de la transición, según una portavoz del consorcio.
Su incapacidad para reducir la deuda de Vodafone y la decepción por la caída de los beneficios tras el salto del 41% en el primer semestre del año, forzaron a Gent a dimitir. Sir Christopher, de 54 años, será sustituido por Arun Sarin, director ejecutivo de Accel Telecom, con base en San Francisco, informó Vodafone en un comunicado emitido en Londres. En 2002, Vodafone registró pérdidas antes de impuestos de 22,000 millones de dólares (similar en euros).
Gent fue duramente criticado cuando trascendió que había recibido un bono de 10 millones de libras esterlinas (16 millones de dólares),la mitad en acciones y la mitad en efectivo, por la operación de Mannesmann.
Por su parte, Sarin se había desempeñado anteriormente como director ejecutivo de AirTouch Communications, grupo rival de telefonía móvil que fue adquirido por Vodafone en el marco de su estrategia de expansión rápida.
Gent, quien había expresado con anterioridad su deseo de abandonar Vodafone en la segunda mitad de 2003, percibió el año pasado como director ejecutivo de esta compañía un salario de 1.2 millones de libras (1.9 millones de dólares). Sarin, su futuro sucesor, recibirá 1.1 millones de libras, indicó una portavoz de Vodafone.
Director ejecutivo de Vodafone renunciará
En 2002, Vodafone registró pérdidas antes de impuestos de 22,000 millones de dólares (similar en euros).