Casi 5 millones de dólares anuales se pueden ahorrar el Estado en la construcción de carreteras si se permite la importación de asfalto sin las regulaciones actuales establecidas en el Decreto de Ley N° 36 de septiembre de 2003, que regula la política de hidrocarburos en el país.
Actualmente, son varias las empresas constructoras que se han interesado en la posibilidad de importar este producto para la construcción de carreteras, ya que los precios en los que se vende e en el país se han incrementado notablemente, sin embargo, esta posibilidad es casi remota, ya que el Decreto de Ley N° 36 de la Dirección de Hidrocarburos establece una serie de medidas para la importación, como si se tratase de un producto de consumo masivo y no de un elemento más para la construcción, explicó Manuel Vallarino, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC).
Hoy día el precio del asfalto es de 1.35 por galón cuando para el año 2002 este producto se encontraba entre los 0.66 centésimos por galón (ver gráfica), es decir casi 10 centésimos por encima del precio del bunker C, que es un tipo especial de combustible y que actualmente se vende a 0.77 centésimos.
Sin embargo, a pesar que el precio del bunker está por debajo del dólar, el precio del asfalto por galón llega a $$1.35. Además, la calidad del producto es ineficiente y no cumple con las estipulaciones exigidas para construir una buena carretera, agregó Carlos St. Malo, , gerente de Derivados del Petróleo.
El problema comenzó tan pronto se desregularizó el mercado de hidrocarburos con la finalización del Contrato - Ley con Refinería Panamá en diciembre 31 de 2002, dijo St. Malo
Cuando el mercado fue abierto enseguida el precio de este producto se disparó por encima del dólar, en gran medida por la falta de competencia, ya sólo hay un sólo importador del producto.
Las soluciones a este problema son dos, sin embargo, ninguna puede lograrse porque este producto que sólo lo usa la industria de la construcción es parte del Decreto de Ley 36, que regula la política de hidrocarburos del país.
A juicio de St. Malo este decreto crea un monopolio el cual es liderado por el Centro de Acopio de Combustible propiedad de Chevron - Texaco, que luego del cierre de Refinería Panamá, es la única que mantiene la infraestructura necesaria para traer asfalto, según el decreto.
Con anterioridad Raúl Córdoba, gerente general de Texaco - Panamá indicó que para traer asfalto al país, se debe tener la instalaciones necesarias para mantener el producto a la temperatura adecuada, porque no se puede traer en cantidades pequeñas, sin embargo, esto es una verdad a medias, indicó St. Malo.
El empresario explicó que la transnacional Texaco compra este producto a la Sargeant Marine, quien lo trae de Curaçao. Esta compañía además cuenta con 19 carros cisternas que se traen por carretera y que tienen todo el equipo necesario instalado para mantener la temperatura adecuada del producto, y es que los precios del asfalto son mucho más bajos que los que se venden en el país, añadió St. Malo.
Discrepan en precios de asfalto
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