Esta actividad pretende evitar la presencia de etiquetados engañosos.
Ello indica que existe un movimiento internacional a través de CODEX Alimentario donde se tratará de establecer normas claras en cuanto a la información que debe darse en las etiquetas tratando de homologar el tema para que todos los países utilicen el mismo estándar.
En consecuencia, los importadores ven la exigencia como una barrera no arancelaria.
"No creo esto, porque no se está pidiendo que el etiquetado sea en español sino que la información ya sea en chino, francés o inglés se le adicione en español en otra etiqueta" dijo Paredes.
Agregó que los importadores encuentran este mecanismo costoso por el etiquetado y el manejo del producto.
Paredes informó que en el caso de Panamá este año se tratará de imprimirle más dinamismo a esta iniciativa.
Por ahora se exige que la información sea clara y cumpla los estándares de normas técnicas: información, contenido neto, lugar de procedencia, fecha de vencimiento, información sobre precauciones y componentes del producto.
"El trabajo será más agresivo este año cuando opere el laboratorio de la CLICAC, donde se realizarán pruebas sobre el contenido del producto" dijo el comisionado.
Agregó que el propósito de esta iniciativa es que cuando el consumidor reciba el producto, éste se encuentre en un idioma que él pueda comprender.
"Hacia ya vamos producto de los tratados de libre comercio, donde en la mayoría de los países que forman bloques económicos, el etiquetado de los productos está en el idioma de esos países" señaló Paredes.
Los importadores encuentran el etiquetado como un mecanismo costoso.
El producto debe tener información sobre el contenido neto, procedencia, fecha expiración, precauciones y componentes del producto.