El Salón Internacional de la Agricultura (SIA) se abre hoy, en París, en medio del profundo malestar del sector por la crisis de las vacas locas y la desconfianza de los consumidores acerca de las garantías en la alimentación.
El SIA es la ocasión en la que el sector agroalimentario muestra sus logros, a través de concursos de razas de ganado o modernas técnicas de producción, que permitieron que Francia volviera a ser en 2000 el segundo exportador mundial con unas ventas de 38, 054 millones de euros, un 4 por ciento más que en 1999.
Los organizadores de esta trigésimo octava edición del certamen destacaron que esperan que acudan 600, 000 personas a los 134, 000 metros cuadrados de espacio ferial que durante la próxima semana acogerán a "los 4, 000 animales que representan la excelencia del ganado francés".
Sin embargo, este año el sector es consciente de la desconfianza creciente del público, por lo que, junto a los tradicionales concursos para galardonar a las mejores reses, por las calles del SIA se prodigarán los puestos de información sobre las garantías de los alimentos y las medidas de seguimiento y control hasta que llega al plato.
En las últimas semanas se han multiplicado las iniciativas para hacer frente a la caída del consumo de carne de vacuno debido a la crisis de las "vacas locas" (un 30 por ciento menos) y recuperar al consumidor con etiquetas como "carne de vacuno francés cien por cien" o "músculo cien por cien" para la carne picada.
Según una encuesta de un organismo oficial, el 45 por ciento de los franceses han disminuido su consumo de carne de vacuno tras la última crisis de las "vacas locas", un tercio afirman que comerán menos carne roja en el futuro y un 12 por ciento que han dejado de comprar cualquier tipo de carne.
El dictamen de la Agencia Francesa sobre la Seguridad Sanitaria de los Alimentos (AFSSA) acerca de la conveniencia de descartar algunos materiales de riesgo de los corderos y las cabras extendió esta semana la inquietud hacia la carne en general, con lo que se oscurece aún más el panorama de los ganaderos.
En una lectura al pie de la letra del principio de precaución, la AFSSA recomendó el pasado jueves la prohibición del consumo del cráneo, el cerebro, los ojos y la médula espinal del ganado ovino y caprino de más de seis meses, y no sólo de los mayores de 12 meses como hasta ahora, y que se haga lo mismo con otras vísceras independientemente de la edad del animal.
Los expertos prefieren curarse en salud ante las dudas sobre un posible contagio de ovejas y cabras con el responsable de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), lo que podría redundar todavía más en un desplazamiento del consumo de carne hacia la de ave y cerdo, cuyos precios se han disparado en los últimos meses.
El descontento del sector se manifiesta cada día en actos de protesta delante de edificios públicos, controles espontáneos a los cargamentos de carne de los camiones o, como ayer, viernes, en el bloqueo momentáneo de la comitiva en la que viajaba el ministro francés de Agricultura, Jean Glavany.
El ministro, a pesar de ser una de las figuras más respetadas del Gobierno de Lionel Jospin, es objeto de duras críticas por parte de la principal organización ganadera, la FNSEA, como cuando el jueves pasado anunció un nuevo paquete de medidas de ayuda al sector bovino para hacer frente a las consecuencias de las "vacas locas".
Glavany anunció la puesta en marcha de varias iniciativas para tratar de dar salida a las reses que no encuentran comprador por el hundimiento del consumo, como la congelación de 10.000 animales por semana.
Sin embargo, no dio su visto bueno a las subvenciones que pedían los ganaderos (más de 305 euros por animal), una opción que dejó en suspenso a la espera de si se acuerda a escala europea en el Consejo de Ministros de Quince de los próximos 26 y 27.
El ministro, que es consciente de que la cabaña bovina francesa es la mayor de la Unión Europea, con 21 millones de cabezas de ganado, se limitó a decir que "si Bruselas se niega a entender la desesperanza de los agricultores franceses, haré frente a mis responsabilidades de acuerdo con el primer ministro".