El número de trabajadores despedidos que solicitó ayuda por desempleo en Estados Unidos registró una fuerte caída la semana pasada, para quedar en el nivel más bajo en casi tres meses.
El Departamento de Trabajo anunció ayer que un total de 299.000 personas solicitaron subsidio por desempleo la semana pasada, 10.000 menos que en la semana anterior.
Se trata del nivel más bajo desde la semana que acabó el 22 de julio.
El retroceso es mayor de lo que habían previsto los analistas y supone una nueva prueba de que las empresas se muestran todavía reacias a despedir empleados pese a que el crecimiento económico se está desacelerando.
La economía estadounidense registró un fuerte repunte a principios de año y se desaceleró a partir del segundo trimestre, por los altos precios de la gasolina, la subida de los tipos de interés y el enfriamiento del sector inmobiliario.
La reciente caída en los precios de la gasolina ha impulsado la confianza de los estadounidenses y los analistas esperan que estimule el consumo.