Medida
- La empresa, cuya deuda rinde más de 10 puntos porcentuales por encima de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, experimenta problemas desde octubre de 2011, conforme una inflación anual de más de 20% y tarifas congeladas afectan su rentabilidad.
- Edenor compra electricidad y traslada el costo a los clientes. No se beneficiaría de forma directa de precios al consumidor más altos a menos que se incrementara o liberara la tarifa que se le permite cobrar por la distribución de energía.
A Sebastián Flores le gusta mantener bien iluminado y fresco el apartamento de un dormitorio que alquila en Buenos Aires.
Los subsidios eléctricos del país hacen que eso resulte una costumbre barata: paga apenas $0.42 por día, a pesar de que su aparato de aire acondicionado permanece encendido durante todos los meses de verano. “No es algo que me preocupe”, dijo Flores, que tiene 37 años.
Los acreedores de la mayor distribuidora de electricidad de Argentina, Empresa Distribuidora y Comercializadora Norte S.A., apuestan a que eso cambiará. El Gobierno anunció el 12 de marzo que reducirá a la mitad su gasto en subsidios, como el que dedica a la electricidad, para reducir el mayor déficit primario en 21 años, con lo que crece la especulación de que Argentina también elevará las tarifas de distribución de energía eléctrica, que se encuentran congeladas desde 2008.
Los $300 millones de deuda con vencimiento en 2022 de Edenor, que lleva 11 trimestres consecutivos de pérdidas operativas, han retornado 2.6% desde que el diario La Nación informara el 28 de febrero que Argentina preparaba un plan para reducir los subsidios a la energía. Se trató del mayor incremento entre los bonos de compañías de servicios de mercados emergentes.
“La idea es que van a eliminar los desequilibrios”, dijo Ray Zucaro, que administra $390 millones de activos, incluidos bonos de Edenor, en SW Asset Management LLC. “Van a ajustar las tarifas y a desplazarse más hacia un sistema de mercado”.
Crece el optimismo como consecuencia de los intentos del Gobierno de restablecer la confianza entre los inversores, que comprenden la admisión de que los precios aumentaban al doble del ritmo anunciado y el acuerdo de compensación a la petrolera española Repsol S.A. por la expropiación de YPF S.A. De todos modos, Moody’s Investors Service redujo un nivel la calificación crediticia del Gobierno, a Caa1.
Los pagarés de Edenor con vencimiento en 2022 rinden 18.9%, luego de que los costos crediticios de la compañía aumentaran 2.6% en enero, tras cortes de electricidad.