Economía

Disyuntiva entre Educación y trabajo remunerado


Según las estadísticas de la Contraloría General de la República de Panamá, el insuficiente dinamismo económico percibido en las nueve provincias del país, así como la escasez relativa de ocupaciones de buena calidad, conspiran contra una adecuada inserción de los
as jóvenes panameños -que cuentan con un número cada vez mayor de años de estudio- en el mercado de trabajo.
Las encuestas de hogares del año 2004 reflejan la precaria situación de los hogares de bajos ingresos e induce una incorporación temprana de los jóvenes pobres al trabajo remunerado, tendencia que consolida -e incluso empeora- la inequitativa distribución de la educación entre quienes provienen de hogares de distinto nivel socioeconómico.
Los jóvenes de 15 a 24 años de edad representan entre la quinta y la cuarta parte de la fuerza laboral de Panamá. Durante los años 90, la participación de este grupo etario en la actividad económica ha sido creciente en el sector secundario, terceario y especialmente acelerada en el último trienio.
Si se examina la tasa de participación de los jóvenes según el nivel de ingresos del hogar al que pertenecen, se advierte que en Panamá dicha proporción se elevó, esto se produjo -aunque no sin excepciones- especialmente en el cuartil más pobre.
En Panamá, por ejemplo, del incremento de 11 % en la tasa de actividad de los jóvenes, casi 40% correspondió al cuartil de menores ingresos, mientras que en cuartil superior el aumento fue de sólo 2.4%.
Es importante destacar el ascenso casi generalizado de la participación de las mujeres jóvenes; en las 9 provincias del país.
Se constata, que en lo que va de esta década las tasas han crecido a un ritmo que supera ampliamente el de los hombres, fenómeno que se da en mayor grado en la provincia de Panamá donde existe mucha emigración del interior del país.
No obstante si lo relacionamos con los salarios y el nivel educativo es paradójico que aunque participan más en el mercado laboral, los panameños con mejor calificación son los que menos ganan.
El tema de la inserción temprana de los jóvenes panameños en la vida laboral está estrechamente vinculado a la capacidad de retención del sistema educativo y a la situación económica del hogar, que puede retardar o acelerar su incorporación al mercado de trabajo.
Ambas situaciones también se relacionan con la forma en que los hogares y los jóvenes perciben la rentabilidad de la inversión en capital humano.
Cabe señalar que en los últimos tiempos la fuerza de trabajo juvenil ha venido exhibiendo, aunque aún no con la rapidez necesaria, un sostenido aumento del número promedio de años de estudio en los jóvenes de áreas urbanas. En las áreas rurales el fenómeno es a la inversa donde muestra un estancamiento en cuanto a los años de escolaridad de sus jóvenes activos.
En cuanto al tipo de empleo de los jóvenes, en comparación con el conjunto de la fuerza de trabajo ocupada, se advierte que en la mayor parte del país, este grupo etareo también se concentra en el comercio y los servicios. En los sectores laborales urbanos de baja productividad, el empleo juvenil en Panamá representa entre 14 % y 25 % del total.
Las Provincias como Veraguas, Darién, Colón y las comarcas indígenas son las que presentan la más alta participación de los jóvenes en dichos sectores.
De lo anterior se puede concluir que la inserción en esos sectores no es una característica especial de los jóvenes, sino que afecta también y particularmente a las personas de mayor edad.
Por otra parte, la búsqueda de empleo por parte de los jóvenes es menos exitosa que en el caso del resto de la fuerza de trabajo, al punto que la tasa de desocupación de la población activa entre 15 y 24 años de edad representa más de la mitad del desempleo total en las zonas urbanas de Panamá.
(primera entrega)


fecha edicion
old id
196540
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América