No es de consumo masivo. Ni siquiera comestible. Tampoco se quema para producir energía. Apenas juega unos pequeños roles en dentistería y electrónica y tiene una participación ínfima en algunos automotores.
Salvo en la fabricación de joyas, en general tiene muy pocos usos prácticos. Más aún, la palabra azteca que le denomina --"teocuitlatl"??" significa "excremento de los dioses".
Pese a todo, estamos en la época más brillante del oro. El pasado 3 de enero alcanzó el precio de $865.35 por onza troy en los mercados bursátiles, con lo que rompió la marca que venía desde 1980 ??" 28 años atrás-- de $850. (El oro es tradicionalmente pesado en onzas troy, que equivalen a 31.1035 gramos).
No contento con eso, 40 días después, el jueves 13 de marzo, traspasó la barrera de los mil dólares por cada onza troy.
Y es que solamente en el último cuatrimestre del año pasado, la inversión en el oro llegó a $8 mil millones. En todo el año, la demanda marcó un máximo de todos los tiempos: $79 mil millones.
Consecuentemente, su precio aumentó un 21 por ciento el año pasado y se ha triplicado en los últimos siete.
Solamente la más valiosa estiba de lingotes de oro en el mundo, que, en sótanos de la Baja Manhattan, posee el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, adquirió aquél día el valor de $242 mil millones, cuando apenas un año atrás valía $167 mil millones. (El depósito tiene medio millón de barras de oro).
Seguirá el ascenso. Y los expertos analistas predicen que los precios subirán aún más.
Por ello es que resulta muy atractivo invertir en el dorado metal, sea en los propios lingotes, en los fondos de intercambio comercial, en acciones de las compañías mineras o en fondos de metales preciosos.
De hecho, el Consejo Mundial del Oro, en su reporte anual divulgado en febrero, advierte que "la demanda de los inversionistas probablemente permanezca robusta en la primera parte del 2008, en el tanto que las actuales preocupaciones financieras y económicas y la debilidad del dólar continúe". ("Gold Demand Trenes. Full year and fourth quarter 2007". World Gold Council. Marzo 2008.)
Pero, como en toda inversión, hay riesgos y premios.
En el caso del oro, por ejemplo, se recuerda la caída sostenida del 70 por ciento que tuvo en su precio entre 1980 y el 2001. Dos décadas horrorosas para los inversionistas en el oro.
A su favor está el hecho de que conserva su valor en el tiempo y se mueve inversamente con el precio del dólar estadounidense. Por ello constituye una buena medida de diversidad para ayudar a estabilizar un portafolio de inversiones ante la volatilidad que cause la inflación o una crisis geopolítica.
De manera que el oro ha sido siempre un refugio en tiempos de crisis. En este sentido es un buen barómetro de eventos financieros y económicos.
Cuando en Estados Unidos surgió la crisis crediticia, se activó un territorio seguro en la adquisición de materias primas ("commodities") en general, pero especialmente de oro.
Con el dólar cayendo a inéditos bajos niveles y el Banco de la Reserva Federal bajando drásticamente las tasas de interés, el oro se convirtió en una opción muy atractiva.
Disminuyó la oferta.
Y esto ??" el incremento de la demanda y la consecuente alza en el precio??" sucedió en momentos que disminuía la cantidad de oro que estaba siendo extraída de las minas en Sudáfrica, el productor de metales preciosos más grande del mundo. La producción de oro se desplomó el año pasado en un 17% con respecto al año 2006 y el oro "minado" llegó a su nivel más bajo en al menos 10 años, según cifras del "Consejo Mundial del Oro", de Londres, Inglaterra, reportadas el pasado mes de febrero.
De alguna manera, entonces, era previsible que el balance entre oferta y demanda condujera al oro hacia los mil dólares por onza. Por un lado, sabemos que nuevos suministros de oro son difíciles de encontrar y los bancos centrales han reducido sus ventas de lingotes. Por la otra parte, la demanda es fuerte, especialmente en la nueva clase de consumidores prósperos que hay en China e India, donde tradicionalmente han tenido un afecto especial por el oro. Crece joyería. - La demanda en China aumentó un 26 % en el año. Solamente para joyería, su demanda creció en un 26 %, con lo que China superó a Estados Unidos como el mayor fabricante de joyas de oro en el mundo, en términos de volumen. La demanda identificable de oro en el 2007 fue de 3,547.3 toneladas. Además, ante la crisis financiera que se está viviendo, es casi seguro que China, por ejemplo, prefiera tener buena parte de sus inversiones internacionales en oro y no todas en dólares.
De modo que las probabilidades estarían del lado de que durante lo que resta de este año veamos más precios altos que bajos.