El promedio Dow Jones Industriales se tomó durante la semana de negocios pasada la revancha, al anotar la mayor alza, medida en puntos, de su historia tras una larga temporada de bajas.
Al cierre del viernes el Dow Jones se ubicó en los 10.595,23 puntos, 666,41 puntos o un 6,71 por ciento por encima del cierre del viernes 10 de marzo.
Esta es la mayor alza semanal, medida en puntos, de su historia y anula en buena parte las fuertes caídas de las semanas anteriores, cuando los analistas parecieron olvidarse de este promedio para comprar acciones de la llamada "nueva economía".
En cambio, estos títulos de la nueva economía, de los sectores de nuevas tecnologías, ordenadores, Internet y bioquímica, sufrieron una fuerte baja en la semana de negocios.
El promedio del Nasdaq, mercado electrónico en el que cambian de manos las acciones de la mayor parte de las firmas de este sector, perdió en las cinco sesiones pasadas 250,49 puntos o un 4,96 por ciento, para ubicarse al cierre del viernes en los 4.798,13 punto
Lo que ocurrió la semana pasada fue, entonces, exactamente lo contrario de lo que venía sucediendo en el mercado desde hace meses, cuando el Nasdaq subía y el Dow Jones mostraba una aguda caída.
A juicio de los analistas, este fenómeno se produjo debido a varios factores.
El primero, y más importante tal vez, fue el hecho de que el precio de las acciones de las empresas tradicionales del Dow Jones, las llamadas "de la vieja economía", cayeron hasta niveles en los que volvió a despertarse la demanda.
Al mismo tiempo, las acciones del Nasdaq habían subido demasiado fuerte en las semanas pasadas, lo que hizo que muchos inversores se decidieran a tomar ganancias, beneficios que se utilizaron para comprar las depreciadas acciones del Dow Jones.
Esto es lo que se conoce como una "rotación" de inversiones, desde las acciones del Nasdaq hacia las del Dow Jones.
Esta tendencia de alza de las empresas tradicionales se vio apoyada también por las buenas noticias sobre los tipos de interés.
El jueves, el Gobierno de EEUU informó de que el Indice de Precios a los Productores (IPP) subió un uno por ciento en febrero, el alza más grande en diez años.
Sin embargo, el indicador de tendencia, que no considera la variación de productos volátiles, como el combustible y los alimentos, subió sólo un 0,3 por ciento.
A juicio de los analistas, lo que más preocupa a las autoridades es el indicador de tendencia, y no las subidas y bajadas de productos como los alimentos o la gasolina.
Por ello, las cifras alentaron las esperanzas de los inversores de que las autoridades no elevarán demasiado los tipos de interés en los meses que vienen.
Empujado por la rotación de inversiones, las compras a bajos precios y las buenas cifras de inflación, el Dow Jones subió el jueves nada menos que 499,19 puntos o un 4,93 por ciento, la mayor alza medida en puntos de su historia.
Esta alza del Dow Jones ayudó también al Nasdaq, que con un alza del 2,94 por ciento el jueves y del 1,71 por ciento del viernes anuló en parte las bajas de un 2,43 por ciento del miércoles, de un 4,09 por ciento del martes y de un 2,8 por ciento del lunes.
Pese a la fuerte alza del Dow Jones y a la baja del Nasdaq en la semana, los analistas explican que la baja de 35,37 puntos del Dow Jones del viernes y el alza del Nasdaq del jueves y viernes, parecen marcar un retorno a la tendencia de los últimos meses.
Los analistas creen que es poco probable que el alza del Dow Jones continúe y que lo más factible es que el Nasdaq vuelva a tomar el liderazgo del mercado, aunque de ahora en adelante se confía en que ambas bolsas comenzarán a moverse juntas hacia el alza.
Estas previsiones, sin embargo, dependerán mucho de lo que tenga que decir la Reserva Federal (banco central de los EU), que se reunirá el próximo martes 21 de marzo para decidir el futuro de los tipos.
Por ahora, los expertos esperan que el martes se decrete una nueva alza moderada de los tipos a corto plazo, del 5,75 al 6 por ciento.
Si las previsiones se cumplen no se espera que ocurra nada grave en el mercado, pero si la Reserva Federal decide subir las tasas más de lo esperado, los analistas recomiendan, desde ya, prepararse para las bajas.