Economía

Dragón usa rostro auténtico

China desea borrar imagen externa ? con fundamento- de que es la cuna de las falsificaciones


Beijing, China.  Hace tres semanas, conseguir una gorra con el logo de los Juegos Olímpicos, uno de los cinco Fuwa (mascotas olímpicas*), una cartera Louis Vuitton o un reloj Rolex de 100 yuanes ??" lo que equivale a $14.5??" (1 dólar = a 6.86 RMB) era tan sencillo como comprar un tiquete del metro o tren subterráneo.

Simplemente se requería caminar por una avenida relativamente transitada para que decenas de vendedores callejeros ofrecieran sus múltiples y variadas imitaciones a precios muy bajos.

En caso de que usted no se sintiera a gusto comprando una copia "idéntica" en medio bulevar de Wangfujing, famosa calle de esta capital, muy reconocida por los turistas gracias a sus pinchos de grillos, culebra y demás manjares chinos, también la podía adquirir en cualquiera de los muchos mercados de la ciudad.

 

Pero si deseaba comprar utensilios o vestuario con los últimos diseños, podía ir al Mercado de la Seda, el más grande y reconocido de Beijing. Este mercado es el sitio de compras por excelencia para la mayoría de los turistas. También es el paraíso de las copias "exactas". Está situado en la calle Jianguomen, a 100 metros de la estación de metro Yonganli.

Allí, por no más de 80 yuanes ($11.65) adquiría una billetera Calvin Klein empacada en su caja original. O, por 200 yuanes (29.15), una cartera de diseñador, también en su bolsa original, o por 120 yuanes ($17.49) un traje entero Gucci, medido y tallado mientras le terminaba de pedir al vendedor 5 yuanes de rebaja.

Lo mismo sucedía con prácticamente cualquier cosa que se le ocurra, desde anteojos de sol hasta palos de golf y, por supuesto, con los muy apetecidos productos olímpicos.

 

Siempre y cuando se armara de paciencia y convicción el precio de la copia iba a ser una fracción del artículo original.

Recientemente necesité comprar recuerdos para mis familiares. Mi esposa Laura regresaba a nuestro país tras dos meses de estar acompañándome en Beijing y se nos ocurrió ir al Mercado de la Seda.

Desaparición "mágica".
Lo primero que queríamos comprar era un par de gorras de las olimpiadas. Pero después de varios minutos de buscar, notamos que cualquier artículo alusivo a los juegos olímpicos había desaparecido de los estantes de las tiendas.

 

Después nos percatamos de que los catálogos de las carteras de marca también se esfumaron de los mostradores.

Días antes visité otro mercado mucho más pequeño, ubicado muy cerca de la universidad donde estudio, en busca de carteras de diseñador. Ahí tampoco se observaban ahora las carteras. Pregunté a un vendedor amigo qué ocurría y dónde las podía adquirir. O si era que ya se habían agotado. Me respondió, sonriendo, pero casi en secreto y, a la vez, como pidiéndome que bajara la voz, que a partir de ese día ya no las podía vender en su local, pero que si quería al día siguiente me traería cuantas quisiera. Únicamente ??"me advirtió-- le tendría que dar un adelanto de 10 yuanes por cartera.

Segundos después pasó un hombre con una ancha cinta roja de tela brillante amarrada a su brazo derecho. La cinta tenía escrito, con caracteres de color amarillo, algo en chino que no alcancé a descifrar. El vendedor, un poco nervioso pero sin perder su sonrisa, me dijo que el hombre de la cinta andaba vigilando para asegurarse de que no se vendieran más copias de carteras dentro del mercado.

 

"Limpieza olímpica".
Todo se debe a que el Gobierno Central quiere borrar la imagen que tienen muchos extranjeros ??" no sin fundamento-- de que China es el paraíso de las copias y parece ser que, por lo menos durante los Juegos Olímpicos, así será.

Para las finanzas de muchísimos vendedores informales, quienes hasta hace unos años constituían el 12% de la fuerza laboral china, esta medida causará un gran impacto. Este sector de la economía ha crecido vertiginosamente durante los últimos 30 años. De acuerdo con el informe titulado Skills training in the informal sector in China del International Labour Office (ILO) de 2002, este crecimiento se da principalmente debido a que las Empresas propiedad del Estado (SOE por sus siglas en inglés) no han sido capaces de absorber los miembros de la fuerza laboral entrante y más bien han estado dejando ir trabajadores.

Habrá que esperar para determinar si estas medidas continuarán después de que finalicen los eventos deportivos, o si será simplemente un disfraz con la intención de brindar una buena cara a los visitantes.

Entretanto, parece ser que el "boom" olímpico en China no será tan beneficioso para todos los sectores comerciales o empresariales.

[Guillermo Fernández Sanabria, licenciado en Administración, cursa la Maestría en Administración Industrial en la Universidad de Beijing]


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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