El presidente guatemalteco Oscar Berger advirtió ayer que una "dramática" crisis fiscal amenaza la democracia de Guatemala, por lo que urgió a los congresistas a aprobar una reforma tributaria antes de que el país colapse y pidió a la población pagar sus impuestos.
"Estamos muy preocupados es dramática la situación. Aún subiendo los impuestos importantemente, ampliando las bases, haciendo que todos contribuyan, como va a ser la convocatoria, tenemos un déficit de 2,500 millones de quetzales (312.5 millones de dólares)", advirtió Berger en una gira por el sur de la capital.
Con la emergencia fiscal "se pone en riesgo la democracia" y el proceso institucional", dijo Berger, por lo cual durante el fin de semana hará un esfuerzo junto a sus colaboradores para recortar los gastos del gobierno.
Berger dijo que analizará la posibilidad de unificar algunos ministerios (de un total de 13), así como la totalidad de los llamados fondos sociales, para aglutinar en uno o dos los más de 10 existentes.
"Se van a tener que dejar de hacer algunas obras posiblemente y tenemos que ser mucho más austeros, ver cómo recortamos", añadió.
Además, Berger llamó a la población a contribuir con sus impuestos.
"Creo que la población está muy convencida de que son ellos los que pueden decidir qué país quieren. Si quieren un país con buenas carreteras, con buenas escuelas, con maestros mejor pagados, hay que contribuir", aseguró.
"El panorama es muy, muy complicado y si (de) los guatemaltecos, o (de) los congresistas por ejemplo, no se recibe un apoyo prudente y rápido, esto puede colapsar", advirtió.
"Es tan difícil la situación que no vamos a poder ejecutar mucha de la inversión, casi sólo a funcionar, y es una tragedia porque los hospitales, las escuelas, las 1,000 patrullas que me ha pedido el ministro de Gobernación para controlar en algo la delincuencia y la violencia son prioritarios", añadió.