GUO CHUNLEI gana el equivalente a $64, 000 (49.291 euros) al año con su escuela de manejo en Pekín.
Le alcanza para costearse su adicción a la heroína.
"Quiero dejarlo, pero he recaído tantas veces", dice Guo, de 35 años, sentado en la cama de una clínica de rehabilitación de Pekín, en su décimo-octavo intento por dejar sus 13 años de adicción.
"Mi respeto hacia mi mismo se ha esfumado". Chinos adinerados como Guo están contribuyendo a atraer a los traficantes internacionales de drogas de Asia Central y Birmania.
China ya aprehende más heroína que ningún otro país, y está detrás de Estados Unidos en la confiscación de anfetaminas, según el informe mundial sobre drogas de la Organización de las Naciones Unidas.
El país se arriesga a que el crimen organizado se instale y a una explosión de SIDA a menos que mejore el control de las fronteras, dice el experto en fronteras, Niklas Swanstrom.
El aumento de la renta está creando una demanda de las llamadas drogas de fiesta como el éxtasis y la metanfetaminas, que, como la heroína, llegan del extranjero.
"Volvo quiere vender automóviles, Boeing quiere vender aviones y las redes criminales de Afganistán quieren vender heroína", dice Swanstrom, director del programa en el Instituto del Cáucaso-Asia Central, un centro investigador dirigido por la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, de Washington, y la Universidad de Uppsala, Suecia. "Van a tener un mercado tremendo".
Es probable que la cifra oficial de China de 1 millón de drogadictos sea de 15 millones, y podría cuadruplicarse si el estado no gasta más en combatir a los traficantes, dijo Swanstrom.
"No hay motivos para el optimismo", dijo Chen Cunyi, subdirector general de la Oficina de Control de Drogas de China, en una reunión informativa realizada en junio, en Pekín.
En los dos últimos años nos hemos dado cuenta de un creciente número de casos relacionados con la entrada de drogas.
Los traficantes no son el único desafío.
Los productos químicos empleados para elaborar las drogas están saliendo de las fábricas chinas hacia los productores locales e internacionales, según Naciones Unidas.
China es el mayor proveedor de Asia de metanfetamina, más conocida como hielo, según las Naciones Unidas.
El pasado año, las autoridades chinas informaron que interceptaron 3, 250 toneladas de los llamados químicos precursores, destinados a la exportación ilegal.
Los productos químicos abastecen a los fabricantes de heroína de Asia Central y son enviados a destinos tan lejanos como Países Bajos o Bélgica para elaborar éxtasis, dice Beate Hammond, responsable de control de drogas en International Narcotics Control Board, en Viena.
"Los precursores para éxtasis, especialmente, solo se fabrican en China", dijo Hammond".
El uso compartido de jeringuillas es generalizado. Alrededor del 40% de los enfermos de SIDA son consumidores de drogas por vía intravenosa, según cifras del gobierno. Por sus fuertes vínculos con la prostitución, el SIDA amenaza con extenderse a la mayor parte de la sociedad.
China trató a 70, 000 drogadictos el año pasado en campos de trabajo, un 8, 6% más que en 2004 y envió 298, 000 a tratamientos obligatorios, un 9, 3% más, según la oficina de estupefacientes.
El número de chinos con SIDA subió un 28% a 183.733 al 1 de octubre. El país probablemente tiene a 650, 000 infectados, según la Organización Mundial de la Salud.
Droga aumenta entre los ricos
El aumento de la renta está creando una demanda de las "drogas de fiesta", como el éxtasis.