El proceso de condonación de la deuda griega ha sembrado dudas sobre el funcionamiento y eficacia de los seguros de impago contratados por los tenedores de bonos soberanos, ante la posibilidad de que otros países como España, Portugal o Italia se enfrenten también a una reestructuración.
Para un mercado relativamente nuevo como el de los CDS (seguros de impago), el caso de Grecia ha planteado un reto que ha puesto en cuestión la efectividad de esos seguros y el criterio de la ISDA, un organismo formado por bancos y fondos de inversión que supervisa la actividad de estos instrumentos financieros.
Según el Financial Times, los inversores han expresado enojo por la lentitud mostrada por la ISDA.