Hace dos años, los productores de camarón movían la cabeza desoladamente cuando veían a las garzas revolotear por encima de las piscinas de cultivo de sus fincas a la pesca de los crustáceos diezmados por una epidemia cuyo sólo nombre les producía escalofríos.
Una industria que llegó a generar exportaciones por 120 millones de dólares anuales se desplomó súbitamente, atacada en forma inmisericorde por el VIRUS de la MANCHA BLANCA (VMB), virus que es como la Fiebre Aftosa para el ganado porque les destruye el sistema inmunológico y los deja en estado letárgico a merced de los agentes patógenos oportunistas que pululan en el agua marina.
Con el impacto de la pérdida del 95 % de los cultivos, arrasados por una epidemia desconocida en Panamá, muchos industriales arrojaron la toalla a la lona. Unos vendieron sus acciones; otros abandonaron las fincas; y no faltaron los que redujeron drásticamente sus planillas, dejando sólo a los guardianes de las fincas.
En medio de este panorama decepcionante y deprimente, surgió un joven y batallador Ingeniero Naval panameño , José Bolívar Martínez Fábrega, quien está jugando a ganador en medio de la crisis. Mientras gran parte de los inversionistas le dice adiós a los camarones azotados por la White Spot, "Boli" Martínez se ha metido hasta el cuello, financieramente hablando, invirtiendo en la compra de fincas, como Cultivos de Tonosí y La Modernización de Acuicultura Los Azules de Penonomé, y contratando a equipos de técnicos y biólogos para librar una lucha a muerte con la epidemia.
La paulatina desaparición de las garzas de los campos de cultivo de "Boli" indica que le está descontando puntos al fatídico score de la Mancha Blanca. Antes que Martínez entrara a la batalla moría hasta el 99% de los camarones , dejando un paisaje dantesco al ver morir los animales alrededor de todos los lagos de cultivo.
En el caso de Tonosí , tuvo su primer ciclo a partir de agosto del año pasado, sembrando a densidades entre 15 y 30 camarones por metro cuadrado, obteniendo resultados cercanos al 30% de supervivencia y 1.300 libras por hectárea. .Mañana 7 de mayo empezará a conocer los resultados del segundo ciclo. Los técnicos confían en que las supervivencias estén entre el 40 y 45 % para este primer ciclo del 2001 y que el porcentaje siga creciendo hasta voltear la situación de derrota en victoria. "Boli" Martínez no quiere exagerar el optimismo y dice: " Estamos en el camino correcto".
Acuerpado con un eficiente equipo de asesores, Martínez ha emprendido la ruta de la genética para enfrentar eficazmente a la Mancha Blanca, según refirió a