Para el presidente de la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres y Similares de Panamá (ACOVIPA), Iván Ríos, el aumento en los productos será inevitable, de lo contrario no quedará para las empresas otra alternativa que cerrar operaciones.
Por su parte, el economista Alexis Soto asegura que este incremento aumentará el costo de la canasta básica entre un 7% a un 10%. Es decir, que en enero cuando inicie a regir los nuevos precios, la canasta básica costaría $221.64. Representando esto 20 dólares más en comparación con el precio registrado en noviembre que fue de $206.18.
De acuerdo con el ERSP las pequeñas y medias industrias que representan el 80% de los negocios del país y que tienen un consumo mensual no mayor de 600 voltios sufrirán un aumento del 30% en su factura. Actualmente estos negocios como salones de belleza, supermercados, almacenes pagan 16 centésimos por KWh. Pero con el aumento pagarán 20 centésimos.
Panamá América realizó un sondeo para conocer la reacción de los pequeños y medianos empresarios ante un posible aumento del 30% en su tarifa eléctrica.
Para Adela Escobar, encargada de un comercio dedicado a la venta de accesorios para automóviles, indicó que el incremento será difícil, pero señaló que no trasladarán el aumento a los consumidores, porque sería injusto.
Explicó que la única alternativa para soportar el aumento en la tarifa de electricidad será reducir la cartera de inversión, es decir no contratar más personal.
Por su parte Omar Bhiku, dueño de un taller automovilístico manifestó que no le quedará otra salida que despedir personal, porque aumentar sus precios alejaría a sus clientes.
Para Giovanni Fletcher, miembro del Instituto Panameño de Derecho de consumidores y Usuarios (Ipadecu), es increíble el anuncio realizado por las autoridades, y adelantó que en los próximos días presentarán una denuncia contenciosa-administrativa ante la Corte Suprema de Justicia para que se declare ilegal el incremento en la tarifa eléctrica, como ocurrió en el pasado. Añadió que no puede darse un alza, si primero no se conoce cuál es el margen de ganancia de las empresas generadoras que según sus palabras se amparan en la ley para no dar esa información. Según Soto, estos constantes aumentos en la tarifa eléctrica no terminarán con cambiar la estructura del Ente Regulador ni de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), sino con la creación de una verdadera política energética dentro de la cual se propicie una real competencia entre los agentes del sector eléctrico.
Por su parte el presidente de ACOVIPA, considera que es necesario crear una comisión alterna al ERSP, para que analice los factores que influyen en los aumentos eléctricos y de esta forma adoptar medidas equitativas para la población y evitar así imposiciones basadas en estadísticas de mercado.
Las empresas con un consumo entre 600 voltios y menor de 115 kilovoltios (MTD), como los puertos y cervecerías sufrirán un aumento del 25%. Aquellas con un consumo mayor de 115 kilovoltios (ATD) como las cementeras se le aumentará en un 24%.
Las empresas que solo necesitan máxima disposición de energía en ciertas horas del día como los casinos pagarán un 24% sobre su tarifa actual.