De acuerdo con el estudio, que es trimestral y fue presentado ayer en Río de Janeiro, el Índice de Clima Económico (ICE) en América Latina llegó en julio pasado a los 5, 9 puntos, por encima de los 5, 8 puntos registrados en abril pasado y el nivel más alto desde los 6, 0 puntos medidos en abril de 2000.
Por su parte, el Índice de Situación Actual (ISA) de la economía en América Latina se ubicó en julio en 6, 4 puntos, frente a los 6, 1 puntos de abril pasado y la puntuación más alta desde que este indicador comenzó a ser medido, en 1990.
Apenas el Índice de Expectativas (IE), que mide la perspectiva para los próximos meses, registró una reducción, desde 5, 5 puntos en abril hasta 5, 4 puntos en julio, pero aún está en el nivel más alto en los últimos dos años.
El Índice de Clima Económico, que es el principal del estudio, refleja tanto la situación actual de la economía en la región y en cada país como las expectativas para los próximos meses.
"La evolución positiva entre abril y julio del ICE fue motivada por la combinación de mejoría en la evaluación hecha por los especialistas en relación al ambiente económico actual de sus respectivos países y a la estabilidad de las expectativas para los próximos meses", informó la Fundación Getulio Vargas en un comunicado.
El estudio agrupó a Perú, Brasil, Chile y Costa Rica entre los países con ambiente económico muy favorable, es decir, los que obtuvieron en julio un índice superior a los 7, 0 puntos.
Perú encabezó la lista, con 7, 6 puntos (frente a los 7, 8 que tenía en abril pasado), seguido por Brasil (7, 2 puntos ante 6, 4 en abril), Chile (7, 2 contra 6, 4 en abril) y Costa Rica (7, 1 a).