La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) advirtió ayer que el agrio enfrentamiento entre la clase política colombiana puede dar al traste con los signos todavía incipientes de reactivación de la economía del país.
El origen de las "señales de desajuste y pérdida de dinamismo (...) se encuentra en la aguda crisis política y en la renovada agresividad de la guerrilla", según la ANIF, que es un centro privado de investigaciones.
En su informe semanal, la ANIF lamenta que haya claras señales "de inconsciencia y de alarmante indiferencia frente a las prioridades y peligros que afronta la economía" por parte de los políticos.
El Gobierno colombiano acordó en diciembre pasado con el FMI una serie de reformas estructurales para superar el actual desequilibrio fiscal y sanear las finanzas públicas.
La ANIF consideró las reformas como indispensables y urgentes, y anotó que la crisis política hace que sus actores estén menospreciando la suerte de la economía. Las denuncias de graves casos de corrupción en el Congreso llevó al Gobierno a promover un referéndum para revocar el mandato a los legisladores, lo que causó la reacción de estos y terminó con la mayorías que se habían logrado conformar para la aprobación de las leyes.
La ANIF manifestó que la percepción de lo que ocurre entre la clase política "ha llenado de temor a los banqueros e inversores nacionales y extranjeros y ha puesto en duda la viabilidad de la economía y su verdadera capacidad de crecimiento y recuperación en los próximos meses". Para el centro de investigación, mientras no se aclare la suerte de las reformas "tendremos que seguir reportando cifras sombrías y hechos cada vez más amenazantes" sobre la actividad económica. En abril y mayo se registraron signos preocupantes de deterioro en algunos indicadores económicos que no alcanzaron a empañar el proceso de recuperación, pero que dan claras señales de advertencia de año que está ocasionado la crisis política y las dudas en torno al proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), apuntó la ANIF.