La economía brasileña creció 2.38% en el tercer trimestre del 2002, lo que demuestra que resistió una crisis financiera antes de las elecciones presidenciales de octubre.
En los primeros nueve meses del año, el Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil creció un 0.94% frente al mismo período del año anterior, y un 0.93% en el tercer trimestre frente al segundo, dijo ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Los economistas dijeron que las cifras del tercer trimestre fueron ligeramente mejores que lo que había previsto el mercado, lo que resalta la resistencia de la mayor economía de América Latina, pero es poco probable que alteren las predicciones de un modesto crecimiento en 2002.
“Lo más importante es que muestra que la industria no ha parado, pese a la crisis financiera y de la moneda”, dijo Wilson Ramaio, un economista senior del banco Lloyds TSB en Sao Paulo.
“Pero las cifras año sobre año no fueron una sorpresa”, añadió Ramaio, quien recalcó que el racionamiento de energía en 2001 asestó un duro golpe a la economía brasileña.
“La producción limpia es importante en medio de los procesos de apertura que adelanta Panamá y la región porque con ellos la empresa que esté en un grado de competitividad, eficiencia y ahorros de costos podrá ingresar y aprovechar las ventajas para exportar y vender sus productos”, dijo el director de la ANAM.
Juan F. Kiener, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), dijo que éste es un esfuerzo importante de la empresa privada, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el gobierno, para que las empresas panameñas se adecuen a las técnicas de producción del siglo XX1.
Explicó que la producción más limpia incluye la introducción de nuevas tecnologías como es el caso de Industrias Glidden, que posee un proceso de purificación de agua. Otras empresas que se han adoptado a este proyecto son Cemento Panamá, Melo y Toledano.