Los principales institutos económicos de Alemania prevén que la mayor economía europea crezca este año un 1.8%, frente al 2.1% que pronosticaron en primavera, por el enfriamiento de la economía global.
El "Diagnóstico conjunto" de otoño, que prevé la misma tasa de crecimiento para 2016, apunta que el principal pilar de la economía alemana en ambos ejercicios será el consumo interno, que se beneficia del buen comportamiento del empleo, las subidas salariales y el entorno de baja inflación y tipos de interés en mínimos.
"La economía alemana se encuentra en un moderado crecimiento, impulsado principalmente por el consumo privado. La débil economía global actúa de freno, especialmente los problemas en una serie de países emergentes", resumió en un comunicado el responsable de proyecciones del instituto Ifo, Timo Wollmershuser.
El informe dedica un apartado a las implicaciones económicas de la avalancha de refugiados que está llegando a Alemania, que tilda de "gran reto" a la vez que "oportunidad".
Los institutos coinciden en señalar que la fuerte llegada de peticionarios de asilo tendrá un coste financiero a corto plazo (4,000 millones este año y 11,000 millones el próximo), pero que, con una buena planificación puede resultar muy positiva para la economía alemana.