La economía de Estados Unidos se disparó en el tercer trimestre del año a su ritmo más rápido en 19 años gracias a que los consumidores, con bolsillos más abultados por los recortes de impuestos, salieron de compras.
En un informe sorprendente, el Departamento de Comercio dijo ayer que el Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía mundial creció a un ritmo anualizado de 7.2% en el período julio-septiembre.
Fue el mayor ritmo de expansión desde el primer trimestre de 1984 y más del doble del avance de 3.3% obtenido en el segundo trimestre. "La economía en su conjunto luce bastante bien porque, primero, las ventas finales son fuertes y los inventarios en realidad declinaron. Eso crea el equilibrio correcto a futuro en la economía, porque los mayores aumentos en la demanda en el futuro serán enfrentados con mayor producción", dijo John Silva, jefe de economistas de Wachovia Securities, en Charlotte.
El incremento superó el pronóstico consenso de Wall Street, donde la mayoría de los economistas esperaba un crecimiento del PIB más próximo al 6%.
El gasto del consumidor creció a un fuerte ritmo de 6.6%, ya que las menores retenciones de impuestos y los cheques por un crédito impositivo para las familias con hijos pusieron más dinero en manos de los compradores. Fue el mayor incremento en el gasto del consumidor desde principios de 1988.
El Congreso aprobó este año un plan tributario de 350,000 millones de dólares presentado por la Casa Blanca que redujo las tasas de retención de impuestos en julio y sumó cheques de 13,700 millones de dólares para las familias con hijos en julio y agosto.
La mayoría de los economistas cree que el crecimiento de la economía se enfriará, pero calculan que logrará un sólido avance de 4% en el último trimestre del año y a lo largo del 2004.
Sin embargo, algunos han expresado su preocupación de que la expansión pueda tambalearse cuando el impacto del recorte de impuestos se desvanezca, particularmente si el crecimiento de empleos, que ha estado mudo en el período actual de recuperación, no muestra pronto un avance.
El gasto de las empresas, que tampoco se ha hecho presente en lo que va de la recuperación, creció 11.1% en el tercer trimestre, su incremento más acusado desde el primer trimestre del 2000 y el segundo avance trimestral consecutivo.
Los recortes en el gasto empresarial habían sido durante mucho tiempo el eslabón que le faltaba a la cadena para una recuperación de más amplia base, ya que las compañías han mostrado reticencia a comprometerse en planes de gasto a largo plazo.