Los indicadores publicados ayer que dan cuenta del alza de la producción industrial y de un modesto aumento de los precios al consumo en Estados Unidos, tienden a confirmar una recuperación moderada de la economía estadounidense, sin riesgo de inflación, a pesar del reciente incremento de los precios del petróleo.
Esta situación es ideal para la Reserva Federal (Fed, Banco Central), que en consecuencia no siente ninguna presión para aumentar sus tasas básicas de interés, que se encuentran en su nivel más bajo en 40 años, dando más tiempo a la economía para recuperar fuerzas, luego de la breve recesión en 2001, subraya Ken Golstein, economista del Conference Board, instituto privado de conyuntura neoyorquino.
Los mercados bursátiles estadounidenses reaccionaron en la jornada a estos datos, con el DJIA, principal barómetro de Wall Street, ganando 206.06 puntos (2.04%) a 10,299.73 puntos y el índice compuesto del Nasdaq subiendo 62.44 puntos (3.56 %) a 1,816.22 en la campana de cierre. La Fed anunció ayer un aumento de 0.7% de la producción industrial en marzo, su tercer aumento consecutivo mensual, luego de 18 meses de marasmo y más de 1.2 millón de empleos perdidos en el sector.
El Departamento de Trabajo también informó de un alza de 0.3% de los precios minoristas en marzo y de un aumento de solamente 0,1% en el índice de base. Este índice, que no tiene en cuenta a los sectores muy volátiles de la energía y el alimentario, refleja mejor la evolución de la inflación. Es el mayor alza de los precios al consumo desde setiembre de 2001, y se explica principalmente por el aumento de 3.8% registrado el mes pasado en los costos de la energía, el más importante desde mayo de 2001.
El Departamento de Comercio también anunció un descenso de 7.8% en la construcción de nuevos inmuebles en marzo. Pero esa caída, debida principalmente a factores estacionales, no cuestiona el extraordinario vigor de este sector desde hace más de un año, alentado por las bajas tasas de interés, estimó Sal Guatieri, un economista del Bank of Montreal en Chicago (Illinois, noreste).
Estos indicadores muestran "que la recuperación económica está en marcha y que no hay riesgo de recaída en la recesión o sobrecalentamiento", estimó el economista Ken Golstein. El experto señaló sin embargo que la recuperación de la producción industrial proviene esencialmente de la necesidad de las empresas de reconstituir sus existencias luego de haberlas reducido fuertemente durante más de un año en respuesta a la aguda desaceleración de la demanda en 2001.
"Habría sido mejor que un aumento del mismo orden en la producción industrial hubiera provenido de la necesidad de satisfacer nuevas órdenes de compra", comentó. "Comenzamos a ver un aumento de este tipo de órdenes pero todavía es reducido", explicó.
Esas órdenes dependen en gran parte del aumento de las inversiones de las empresas, que el presidente de la Fed, Alan Greenspan, había calificado de crucial para garantizar una recuperación durable de la economía, en sus últimas declaraciones en marzo.
Greenspan debe presentar el último balance sobre el estado de la economía estadounidense hoy ante el Comité económico conjunto del Congreso. Golstein subrayó que los resultados financieros de las empresas en el primer trimestre de 2002 publicados durante esta semana, son, en general mejores que lo esperado, citando a General Motors, Sprint y Citigroup como ejemplos.
"El aumento de los márgenes de beneficio de las empresas es la llave para la reanudación de las inversiones", afirmó.
Este optimismo es compartido por los mercados bursátiles, alentados por la débil probabilidad de un aumento a corto plazo de las tasas de la Fed.