Panamá a nivel mundial ocupa la posición número 83 en desigualdad económica, siendo 100 la peor posición en la medición de la brecha entre ricos y pobres, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El Banco Mundial (BM) detalla que el crecimiento económico del país ha sido uno de los más altos de la región, con un promedio de incremento del Producto Interno Bruto (PIB) por encima del 8% entre los años 2006 y 2012, en el 2013 fue de 7.9% y un estimado de 7% para 2014.
Sin embargo, la desigualdad se mantiene relativamente alta en Panamá, con un coeficiente Gini (medida de desigualdad en los ingresos) de 0.53.
Considerando que la desigualdad es la condición por la cual las personas tiene un acceso diferenciado a los recursos de todo tipo, a los servicios y a las posiciones que valora la sociedad, Panamá presenta dificultades en cuanto al desarrollo humano, así lo aseguró la economista Aracelly De León.
Esto condiciona las oportunidades de educación, salud y empoderamiento de la población panameña, de acuerdo a declaraciones de la especialista, durante una conferencia sobre este tema dictada en la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá.
La desigualdad se mantiene relativamente alta en nuestro país y persisten desafíos para la provisión pública de los servicios sociales.
La situación está fuertemente asociada a las clases sociales, al género, a la etnia, a la religión, entre otros puntos.
La especialista asegura que hay países con menor logro en el PIB, pero con menor desigualdad social que Panamá, y logran ofrecer mayor bienestar a su población.